Murió el cardenal Karlic: el legado que dejó en la Iglesia de Paraná
¿Qué dejó el cardenal Karlic tras su muerte? Su legado en la diócesis de Paraná incluye la llegada de movimientos, monasterios y una profunda huella teológica. Conocé los detalles de su historia.
Estanislao Karlic, arzobispo de Paraná durante dos décadas, falleció el 8 de agosto de 2025. Su salud se había complicado en mayo, cuando sufrió un paro cardíaco que lo llevó a una cirugía para colocarle un marcapasos. Aunque la operación fue exitosa y recibió el alta, su convalecencia transcurrió en el Hogar sacerdotal Jesús Buen Pastor, donde finalmente murió el 20 de mayo.
La noticia golpeó a la comunidad católica de Entre Ríos, que lo recordaba como un pastor incansable. Pero su influencia va mucho más allá de los sermones: durante su ministerio, Karlic impulsó la llegada de numerosos movimientos laicales, congregaciones religiosas e institutos de vida consagrada a la arquidiócesis.
¿Qué movimientos impulsó?
Haydée Copati, vicecanciller del Arzobispado durante 18 años, recuerda que desde el inicio de su gestión, Karlic se dedicó a fortalecer la vida espiritual de la diócesis. Fundó dos casas para mujeres consagradas y una para varones del Movimiento de los Focolares, y entregó en préstamo a largo plazo la casa de retiros de El Salvador, que hoy funciona como Centro Mariápolis.
También dio espacio a Punto Corazón, que recientemente, tras un proceso canónico en el que su fundador Thierry de Roucy perdió el estado clerical, dejó de ser institución eclesial para convertirse en ONG. El movimiento de Schoenstatt, presente desde hacía tiempo, recibió un fuerte respaldo durante su episcopado, y la Renovación Carismática fue reorganizada e integrada a la pastoral orgánica de la diócesis.
Un impulsor de la vida contemplativa
Karlic, nombrado cardenal por Benedicto XVI en 2007, también apoyó a las comunidades contemplativas. En 1987 promovió la fundación del monasterio benedictino de Nuestra Señora de Paraná, cuyas monjas provenían de la abadía Gozo de María de Córdoba, y del primer monasterio carmelita en Nogoyá, dedicado a Nuestra Señora del Carmen y de la Preciosísima Sangre.
En esos mismos años, llegaron a la diócesis las hermanas claretianas, las Ursulinas de Madre Ursula Ledokowska, las Hermanas de la Caridad de la Virgen Niña, las Siervas de la Divina Providencia y los Siervos de Jesús y de María.
El teólogo detrás del pastor
Su preparación teológica también fue notable. El cardenal Ratzinger, entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo convocó para integrar la comisión de redacción del Catecismo de la Iglesia universal. Además, fundó el Instituto de formación filosófica y teológica Fons Vitae, orientado a evangelizar a los jóvenes y fomentar vocaciones religiosas.
El legado de Karlic será recordado en un libro. Haydée Copati, su asistente desde 2003, presentará “Servir. Memoria agradecida del cardenal Karlic” el jueves 27 de agosto a las 18 en el Centro Provincial de Convenciones de Paraná.