Murió el dirigente que presidió el Concejo y terminó exiliado por la dictadura
El Concejo Municipal despidió a una de sus figuras más influyentes: tres mandatos como concejal, la presidencia del cuerpo y un pasado de exilio que marcó su vida. Sus restos se velan esta noche en Caramuto.
Arturo Gandolla, una de las figuras más influyentes del justicialismo rosarino, falleció este lunes a los 75 años. La noticia fue confirmada por el propio Concejo Municipal, donde el dirigente había construido buena parte de su carrera política.
Sus restos son velados este lunes, de 18 a 22, en la cochería Caramuto, ubicada en Córdoba 2936.
Una vida marcada por la militancia y la persecución
Nacido el 12 de febrero de 1951, Gandolla se acercó al peronismo desde muy joven. Esa militancia le costó caro en distintos momentos de la historia argentina: durante el régimen de Juan Carlos Onganía fue expulsado de la carrera de Derecho en la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Años más tarde pudo completar sus estudios en la Universidad Nacional del Litoral (UNL).
Con el golpe de Estado de 1976 y el inicio de la última dictadura cívico-militar, debió marchar al exilio en España. Recién con el retorno de la democracia pudo consolidar un peso institucional determinante en la ciudad.
Del Concejo al Servicio Penitenciario
Gandolla ocupó una banca en el Palacio Vasallo durante tres períodos y llegó a presidir el Concejo Deliberante rosarino. En el plano provincial, estuvo al frente de la Dirección del Servicio Penitenciario de Santa Fe entre 1999 y 2003, durante la segunda gobernación de Carlos Reutemann.

El adiós del arco político
Tras confirmarse su deceso, las muestras de dolor se multiplicaron desde distintos sectores de la política local. Las primeras manifestaciones públicas llegaron desde el propio Concejo Municipal de Rosario, que expresó sus respetos y rindió homenaje al dirigente a través de sus redes oficiales.
Desde el Concejo Municipal expresaron su dolor por la muerte de Gandolla:
"Con pesar concejales y trabajadores saludan a la familia del reconocido dirigente político y referente de la vida democrática de nuestra ciudad, quien fue concejal por tres mandatos (1991/1995 – 1995/1999 – 2003/2011) y presidente de este cuerpo deliberativo."
Gandolla formó parte de la generación de ediles que consolidó el funcionamiento democrático durante la década del noventa, desempeñándose como presidente del Concejo Municipal entre diciembre de 1995 y junio de 1996. Además, lideró bloques legislativos a lo largo de su trayectoria y aportó su compromiso con la memoria y los derechos humanos. Su figura se enmarcó en la de un concejal confiable para sostener equilibrios internos, que priorizó el fortalecimiento del andamiaje interno institucional y legal del municipio.
Fue reconocido en la ciudad como un referente de la memoria histórica de la generación de los años ’70, impulsando proyectos y homenajes a detenidos-desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar en Argentina.
Se desempeñó de manera sostenida como presidente del bloque del Frente para la Victoria – PJ, erigiéndose como una de las voces críticas, cuestionando incrementos de tasas y exigiendo constantemente estudios de costos de transporte urbano.
Fue autor del proyecto que determinó la construcción del Panteón de la Memoria, la Verdad y la Justicia en el cementerio El Salvador. Este sitio fue destinado para albergar los restos de las víctimas del terrorismo de Estado e identificadas por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
De igual modo propuso la creación del Bosque de la Memoria en el parque Raúl Scalabrini Ortíz, donde cada 24 de marzo se realiza el acto oficial con la plantación de árboles.
Lideró la iniciativa que declaró Ciudadano Ilustre Post Mortem al médico comunista Juan Ingalinella (asesinado en 1955), reivindicándolo como un símbolo histórico de la lucha social de la ciudad y antecedente de las desapariciones forzadas en el país.