Murió el exobispo Bressanelli: el mensaje que dejó a Neuquén sin palabras
La diócesis neuquina confirmó la noticia con un comunicado que estremeció a los fieles. El mensaje que dejó el exobispo antes de partir y el detalle de sus últimas horas.
La comunidad católica de Neuquén despide a Virginio Domingo Bressanelli, el obispo emérito que falleció este viernes a los 84 años en Resistencia, Chaco, donde estaba internado tras sufrir un ACV.
La noticia fue confirmada por la Diócesis de Neuquén, que precisó que el deceso ocurrió cerca de las 10 de la mañana. A través de un comunicado, la institución despidió a quien fuera el cuarto obispo de la diócesis neuquina.
"Con profundo dolor, pero con la esperanza puesta en Cristo Resucitado, la Diócesis de Neuquén comunica que, en la mañana de hoy, cerca de las 10 h, falleció nuestro querido padre y pastor, Monseñor Virginio Domingo Bressanelli, obispo emérito de Neuquén", expresaron.
En el texto, destacaron su entrega pastoral y el lazo que construyó con los fieles: "Agradecemos a Dios por su vida, su entrega pastoral y su testimonio de fe, que marcó profundamente a nuestra Iglesia neuquina".
Una vida dedicada a la Iglesia
Nacido el 1 de mayo de 1942 en Berabevú, una pequeña localidad del sur de Santa Fe, Bressanelli abrazó desde joven la vida religiosa en el Instituto de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús, conocidos como Padres Dehonianos.
Realizó su profesión perpetua el 29 de septiembre de 1964 y luego completó su formación en Europa: estudió Filosofía en Monza, Italia, y Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática en 1967. Su ordenación sacerdotal fue en Roma el 17 de diciembre de 1966.
En sus primeros años de ministerio fue vicario en la parroquia del Santo Cristo, en Villa Riachuelo, y también formador y superior del Teologado Dehoniano. Más tarde ocupó los cargos de Superior Provincial y Superior General de la congregación, lo que lo llevó a residir varios años en Roma.
Su huella en la Patagonia
Su carrera episcopal comenzó el 19 de febrero de 2005, cuando el papa Juan Pablo II lo designó obispo de Comodoro Rivadavia. Cinco años después, el 10 de febrero de 2010, Benedicto XVI lo nombró obispo coadjutor de Neuquén. En noviembre de 2011 asumió como cuarto obispo de la diócesis neuquina, tras la renuncia de Marcelo Melani.
Durante su ministerio buscó continuar el camino pastoral iniciado por don Jaime de Nevares, con una Iglesia cercana a la comunidad y comprometida con las problemáticas sociales. Su lema episcopal fue "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad".
También tuvo una activa participación en la Conferencia Episcopal Argentina, donde presidió la Comisión de Vida Consagrada y fue vicepresidente primero entre 2011 y 2014. En 2017, al cumplir la edad establecida, presentó su renuncia y pasó a ser obispo emérito, aunque siguió acompañando a la comunidad desde otro lugar.
El adiós de la Iglesia argentina
La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) difundió una carta firmada por su presidente, monseñor Marcelo Colombo, y su secretario general, monseñor Raúl Pizarro, en la que recordaron su paso por Comodoro Rivadavia y Neuquén, y su labor en distintos espacios de conducción eclesial.
"Recordamos especialmente su sabiduría, su profundo discernimiento pastoral y su capacidad para acompañar con cercanía, delicadeza y espíritu fraterno a sus hermanos obispos, particularmente a quienes atravesaban momentos de dificultad", señalaron.
Además, resaltaron su aporte a la Conferencia: "Su palabra serena, su escucha atenta y su mirada profundamente eclesial fueron un valioso aporte a la vida y la misión de nuestra Conferencia Episcopal".
El texto concluyó con un mensaje de consuelo: "Que el Sagrado Corazón de Jesús, al que consagró su vida, lo reciba en la plenitud de su amor y conceda consuelo y fortaleza a quienes hoy lloran su partida".
El último adiós
El velatorio se realizará este sábado 24, desde las 16, en Rosario, Santa Fe. Luego, la misa exequial se celebrará en la parroquia San Francisco de Asís de Maciel, donde recibirá sepultura.
En Neuquén, la comunidad católica se reunió este viernes por la tarde en una emotiva y masiva misa en su memoria en la Catedral de la Avenida Argentina, presidida por Fernando Croxatto.