Murió en su moto y estalló el reclamo: no hubo respuesta médica en un pueblo rural
Un hombre de 63 años murió en un paraje rural de Corrientes tras desvanecerse en su moto. Los vecinos denuncian que llamaron al médico del CAPS y no recibieron respuesta. ¿Qué pasó realmente?
Una jornada que empezó como cualquier otra terminó en tragedia en el paraje Isabel Victoria, jurisdicción de Carolina, Corrientes. Un hombre de 63 años, identificado como Medina, falleció en circunstancias que aún se investigan, pero que ya desataron la bronca de toda una comunidad.
El hecho ocurrió durante la mañana de este jueves 20 de agosto, en medio de un clima frío, gris y con llovizna. Según las primeras informaciones, Medina había salido en su motocicleta para hacer unos mandados. Al incorporarse a la calle, se desvaneció y cayó del rodado. Todo indica que habría sufrido un paro cardiorrespiratorio.
¿Qué pasó con la atención médica?
Pero la causa de la muerte no es lo único que duele. Lo que más indigna a los vecinos es la respuesta sanitaria que no llegó. Familiares y allegados aseguran que llamaron en reiteradas oportunidades al médico a cargo del CAPS de Carolina y nunca obtuvieron una respuesta.
La desesperación los llevó a tomar una decisión extrema: cargar al hombre en un vehículo particular y llevarlo por sus propios medios hasta la guardia del hospital. Lamentablemente, cuando llegaron, ya no tenía signos vitales.
El reclamo que crece en las zonas rurales
Este caso vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando una emergencia ocurre en un paraje alejado y no hay un médico que atienda el llamado? La comunidad de Isabel Victoria y sus alrededores exige respuestas y mejoras en el sistema sanitario.
Los vecinos reclaman más presencia, más recursos y un sistema que esté a la altura de las necesidades del interior. La muerte de Medina deja una familia destrozada, pero también un reclamo que las autoridades sanitarias no podrán ignorar.
La investigación determinará las causas exactas del deceso, pero mientras tanto, el dolor y la bronca se sienten en cada rincón de este pequeño municipio correntino.