Murió Mario Caparra, el poeta que iluminó la cultura chaqueña
El poeta y docente chaqueño Mario Caparra murió a los 44 años. ¿Qué legado deja en la cultura provincial? Los detalles de su vida y obra que conmueven a todos.
El escritor y docente chaqueño Mario Caparra falleció a los 44 años, dejando un profundo pesar en el ámbito cultural de la provincia.
Su partida ocurrió durante la madrugada de este lunes, y sus restos serán velados de 9 a 12 en Casa de Bonis, en avenida 9 de Julio 520 de Resistencia.
Un adiós cargado de afecto
El Centro Cultural Alternativo (Cecual), espacio donde Caparra fue una figura clave, lo despidió en redes sociales con un mensaje que resume su esencia: “Poeta y cecualero iluminaste esta casa y tantas otras pero sobre todo la vida de muchas personas. Gracias siempre y para siempre por la risa, la poesía, la solidaridad, los brindis, los abrazos y el viaje compartido”.
Nacido en Resistencia en 1982, Caparra construyó una trayectoria marcada por la poesía, la enseñanza y la gestión cultural, pero también por los vínculos y la amistad.
Con humor, se definía como “incondicional de los perros y el buen vino” y confesaba que le avergonzaba “no ser un poeta un poco más litoraleño”. Su mayor alegría, decía, era que su biografía estuviera “llena de afectos”.
Un legado literario y cultural
Junto a Luis Argañarás y Tony Zalazar fundó Ananga Ranga, un taller literario y editorial que fue parte de la escena cultural chaqueña. Con Zalazar publicó Poemas de Tractores (2002) y Dios TV (2004).
En 2006, junto al artista Mario Quinteros, creó Último tango en parir, un poemario atravesado por el dibujo. Tres años después, con amigos de Ñasaindy, publicó Sobras Completas.
Su recorrido incluyó colaboraciones con Edgardo Cardozo, Coqui Ortiz, Lucho Guedes, Mauro Siri, Seba Ibarra, Arturo Carrera y Susana Szwarc, entre otros.
Su obra fue reconocida en distintos ámbitos: la Fundación El Libro lo seleccionó para el 3er Festival Internacional de Poesía; el Consejo Federal de Inversiones lo incluyó en la Antología Federal de Poesía – Región Nordeste; y el Plan Provincial de Lectura en Voces del Chaco. También fue coautor de Arquitextos. Herramientas creativas para la producción literaria (2010).
Pero fue en el Cecual donde dejó su mayor impronta. Allí impulsó los talleres de escritura Hazmerreír, las Fiestas del Libro y el ciclo de poesía y artes escénicas Converso.
Entre sus premios se cuentan el Concurso Nacional Carpani (2000), los provinciales Alfredo Veiravé (2002) y Con Salud (2003 y 2004), y el municipal Resistencia Poética (2018).
La despedida del Cecual resume su lugar en la cultura chaqueña: no solo como poeta, sino como alguien que construyó comunidad alrededor de la palabra, el arte y los afectos.