Musimundo cerró en Montecarlo: cinco empleados despedidos y uno con 21 años de antigüedad
No fue un aviso formal ni una negociación: los empleados se enteraron un sábado a la noche y al otro día ya no tenían trabajo. Hay un dato sobre cómo se enteraron que todavía no contamos.
La sucursal de Musimundo en Montecarlo bajó sus persianas este lunes y dejó a cinco trabajadores en la calle. La noticia la recibieron el sábado por la noche, cuando les avisaron que ya no debían presentarse. Francisco, uno de los afectados, tiene 48 años y llevaba más de dos décadas en la empresa.
Francisco contó que la comunicación fue verbal y llegó después de terminar la jornada del sábado. "Te encontrás como sin rumbo", describió al referirse al impacto de la noticia. El hombre tiene dos hijas, una en la universidad y otra a punto de empezar la facultad, y sostiene con su sueldo el alquiler y varias deudas familiares.
Su esposa también trabaja, pero según explicó, ese ingreso no alcanza para cubrir todos los gastos. "Son muchas cosas que te pasan por la cabeza", expresó al intentar dimensionar las consecuencias del cierre.
Se presentaron igual y encontraron el local cerrado
A pesar de la comunicación, los empleados decidieron ir igualmente a la sucursal para dejar constancia de que estaban dispuestos a trabajar. Al llegar, se encontraron con las persianas bajas. Junto con sus compañeros, recurrieron al sindicato e hicieron una exposición policial para asentar que se habían presentado.
Después recibieron copias de los telegramas de despido, aunque Francisco aclaró que la notificación no les llegó en mano. La preocupación ahora está puesta en el pago de los salarios y las indemnizaciones: circulan versiones de que no cobrarían el último período trabajado y no hay certezas sobre cuándo podrían recibir la indemnización.
Un cierre que se suma a otros en Misiones y el NEA
El caso de Montecarlo se da en el marco de una ola de cierres de Musimundo en la región. Ya habían cerrado las sucursales de Eldorado, Andresito y Jardín América, y ahora se sumaron Montecarlo y las dos de Posadas. En Corrientes, cuatro locales dejaron de funcionar y unos 35 trabajadores quedaron afectados, mientras que también hubo cierres en Chaco.
Los empleados habían recibido en las últimas semanas versiones sobre una posible venta de la empresa. Francisco contó que esperaban que una nueva firma comenzara a operar y que durante septiembre ingresara mercadería a los locales. Ese escenario no se concretó y la noticia del cierre llegó de manera repentina.
La incertidumbre detrás de las persianas bajas
Francisco sostuvo que el cierre no solo implica perder el empleo, sino también la desaparición repentina de un ingreso con el que durante años organizó su vida familiar. "Esperemos que se solucione y que tengamos una respuesta a nuestro pedido", expresó al finalizar la entrevista.
Durante la entrevista también habló Gonzalo Fernández, trabajador de la sucursal de Posadas, quien recibió la misma comunicación el sábado por la tarde. Con casi 19 años de antigüedad, contó que los empleados se presentaron este lunes junto al sindicato y un escribano para dejar constancia de que acudieron, aunque el local permaneció cerrado. Fernández confirmó la incertidumbre por los salarios y las indemnizaciones, y ratificó los cierres anteriores en Eldorado, Andresito y Jardín América.