Nació en Venezuela, vive en el Cenard y eligió la celeste y blanca: el motivo que lo llevó a representar a la Argentina
¿Por qué un nadador que nació en Venezuela y vive en el Cenard eligió representar a la Argentina? La respuesta que dio en plena competencia, después de colgarse dos medallas de bronce.
Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 dejaron una postal que quedará en la memoria de la delegación argentina: José Antonio Materano subió al podio con dos medallas de bronce en 100 y 200 metros espalda, en lo que fue su estreno absoluto con la selección mayor de natación.
Detrás de ese resultado hay una historia de migración, esfuerzo y una decisión que, según él, nunca fue una duda.
De Venezuela a la Argentina: una elección sin dudas
Materano nació en Venezuela y a los 13 años emigró a la Argentina junto a su familia en busca de un futuro mejor. A la hora de definir qué país representar, lo tuvo claro desde el principio.
“Para mí nunca fue una decisión, para mí fue siempre lo que había que hacer; si bien en un momento tuve que tomar la decisión de elegir entre uno y otro, jamás estuvo la duda de representar a la selección argentina”, aseguró en diálogo con TN desde el Invencible Centro Acuático.
Y agregó: “Sabía que de cierta forma tenía que retribuirle a la Argentina todo lo que había hecho por mí y todo lo que hace por mí. Nunca jamás fue una duda para mí”.
Una relación amor-odio con la pileta
El camino no fue sencillo. Sus inicios en la natación estuvieron marcados por la frustración. “Mis comienzos fueron complicados, no era el chico que soy hoy y claramente recuerdo el primer torneo que nadé un 400 metros libres; me sacaron 100 metros”, reconoció entre risas.
“Nunca me llevé bien con la natación hasta hace relativamente poco; siempre era más odio que amor, pero hoy por hoy es 100% amor. No solo por este logro, sino por todo lo que vine construyendo, estoy muy contento”, sumó con las medallas colgadas al cuello.
Un debut soñado
La convocatoria de la selección argentina llegó como consecuencia de su crecimiento en los torneos nacionales. “Para mí, llevar esta camiseta, este escudo, es lo más grande que hay, sinceramente”, afirmó.
Los nervios del debut estuvieron presentes. “En la previa estaba muy nervioso, porque no siempre se debuta con la selección de mayores; en la prueba de 50 metros espalda estaba bastante nervioso, pero a medida que iban pasando los días, para el 100 metros y para la final pude concentrarme bien, pude llegar tranquilo y cerrar bien la carrera”, contó.
El resultado lo dejó más que satisfecho: “Es un orgullo poder representar a la selección y haber quedado entre los tres mejores de Sudamérica. Para ser mi debut, es el debut soñado”.
Esfuerzo y agradecimiento
El nadador vive en el Cenard gracias a una beca que le facilita los traslados y la alimentación. “Me facilita el tema de los traslados y de la comida, así que tengo mucha suerte. También le quiero agradecer a mi compañera, a mi profe Andrea (Berrino), que me dejó estar en su casa cuando no estuve becado. Ella es parte de este proceso”, destacó.
Sobre la exigencia del alto rendimiento, fue crudo: “Es mucho esfuerzo, mucha garra, mucho huevo, mucho de todo. El día a día cansa, duele, pero el estar acá es muy gratificante”.
Un tatuaje con historia y un festejo especial
Al terminar su competencia, levantó el brazo derecho y dejó ver un tatuaje que llamó la atención. “Es de un animé; me gusta mucho el animé. Me lo hice con un par de amigos que vivíamos en el Cenard”, explicó.
En el podio, su mirada buscó a su mamá y a su novia en la tribuna. “La verdad que se siente hermoso; si bien me acompañan en todos los torneos de Buenos Aires se siente distinto, es para dar el 110% y me pone muy contento que hayan podido venir”, señaló.
Y cerró con una meta clara: “Obviamente, la aspiración, como cualquier deportista de alto rendimiento, es llegar a los Juegos Olímpicos. Sería el punto más alto de mi carrera”.