Nació sin una pierna y en Misiones accede gratis a lo que a muchas familias les resulta imposible pagar
Se pensaba que el costo de una prótesis dejaba a muchas familias misioneras sin salida. En el subsuelo del Madariaga hay un taller que fabrica las piezas y las entrega sin cargo: ya salieron unas 600.
En el subsuelo del Hospital Madariaga hay un taller que pocos conocen pero que cambia la vida de cientos de misioneros: allí funciona el Banco Provincial de Prótesis, Materiales Ortopédicos y de Osteosíntesis, que ya lleva entregados alrededor de 600 dispositivos y que actualmente realiza entre quince y veinte entregas por mes.
El servicio es gratuito, atiende a pacientes de toda la provincia y suma un consultorio satélite en el Samic de Oberá, además de la sede central en el Madariaga.
Diez años de un sistema que se sostiene por ley
El doctor Roberto Gisin, coordinador de Programas Especiales del Parque de la Salud, repasó el origen de la iniciativa: “Quiero contarles que el banco de prótesis fue creado por ley hace diez años y empezó a funcionar activamente en el área de rehabilitación”.
El taller donde se fabrican las piezas está en el subsuelo del Madariaga. Allí se confeccionan prótesis completas o componentes específicos, una modalidad que, según difundió la institución, permite achicar los tiempos de espera para acceder a los dispositivos.
Un equipo que va más allá del fisiatra
El abordaje no se limita a la consulta médica. “Trabajamos en forma interdisciplinaria, más allá del médico fisiatra”, explicó Gisin. Del servicio participan profesionales de Traumatología, Cirugía Vascular y curaciones crónicas, junto con un kinesiólogo y un licenciado en prótesis y ortesis.
A ese grupo se sumó hace poco una psicóloga, que interviene en la evaluación y el acompañamiento de los pacientes a lo largo del proceso de rehabilitación. La atención abarca tanto a personas amputadas como a quienes necesitan otro tipo de elementos ortopédicos.
El rango etario es amplísimo. “La atención se realiza desde el paciente pediátrico, aquel que ha nacido, por ejemplo, con un pie bot y tiene días de vida, hasta el adulto mayor de 100 años que requiera algún elemento. No hay distinción de edad. La idea es darle atención a todos por igual”, detalló el coordinador.
El caso de José María: nacer sin una pierna y crecer con recambios
Entre los pacientes que pasan por el banco está José María, que nació sin una pierna y llegó al hospital con su familia derivado por Gisin. Su seguimiento contempla los recambios que exige el crecimiento, el desgaste del dispositivo y los cambios en su actividad.
Su padre, Aníbal Pérez, puso el foco en lo económico: el costo de una prótesis en el país resulta muy elevado para la mayoría de las familias.
Por eso el acceso gratuito es la clave del programa. “Está abierto para todos los misioneros, la cobertura es sin ningún tipo de costo y el elemento entregado es controlado y de buena calidad”, afirmó Gisin.
En el taller del Madariaga se confeccionan piezas completas y componentes específicos para los pacientes de toda la provincia.