Necochea: El acusado del femicidio de Magalí Vera se retiró del juicio tras un grito desgarrador
El juicio por el femicidio de Magalí Vera comenzó con testimonios que pintan un cuadro de control y violencia. ¿Qué fue lo que escuchó el acusado que lo hizo desconectarse de la audiencia virtual?
La primera audiencia del juicio por el crimen de Magalí Vera estuvo marcada por testimonios familiares devastadores y la abrupta desconexión del imputado, Javier Cerfoglio, quien enfrenta la posibilidad de prisión perpetua. Desde la Alcaidía de Batán, el hombre de 40 años siguió la vista virtualmente hasta que no pudo soportar más los relatos.

Cerfoglio permaneció conectado mediante Microsoft Teams por poco más de dos horas. Su participación terminó de manera violenta cuando, tras cuestionar las declaraciones, lanzó: “Muchas mentiras hay”, y pidió retirarse, decisión que el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Necochea autorizó.
En ese instante, Melina Vera, hermana de la víctima, le gritó desde la sala: “Te vas a morir ahí adentro, misógino”. El acusado está imputado por homicidio cuádruplemente calificado por el vínculo, ensañamiento y violencia de género.
El control y la violencia que precedieron a la tragedia
Los familiares directos de Magalí describieron ante el tribunal una relación signada por el control, la violencia económica y el aislamiento. Melina Vera relató que su hermana había logrado separarse en 2024, pero que Cerfoglio insistió en retomar el vínculo con promesas de cambio que nunca cumplió.
Felipe Vera, padre de Magalí, fue contundente en su declaración: “Hoy se debe dar cuenta que no vale nada, es una rata social, es una escoria”. La madre, Stella Maris Gómez, expresó con dolor: “El que yo conocí se murió cuando mató a mi hija”. Ambos reconocieron que durante años no lograron dimensionar la gravedad de la situación que vivía su hija.
La reconstrucción de la madrugada fatal
Los testimonios permitieron armar el rompecabezas de lo ocurrido en la madrugada del 1° de diciembre de 2024. La pareja había asistido a una boda familiar, donde Cerfoglio comenzó a mostrarse “exaltado” y “enajenado”. Cerca de las 4 AM, se retiraron en medio de una fuerte discusión y bajo la lluvia.
Minutos después, una llamada al 911 alertó sobre una agresión en la vía pública. Cámaras de seguridad captaron la golpiza. Posteriormente, el vehículo, un Honda Fit, fue detectado circulando a alta velocidad hasta terminar su recorrido en las aguas del río Quequén.
Fernando Vera, otro hermano de la víctima, aportó un testimonio clave. Recordó que Magalí le había confesado: “El Javier que vos conocés no es lo que se cree”. Sobre la noche del hecho, aseguró: “Estaba enardecido, nunca lo había visto así”.
¿Accidente o crimen? La hipótesis que descarta la familia
Fernando Vera fue categórico al descartar la posibilidad de un accidente: “No hay que ser perito para darse cuenta que no fue un accidente. Las huellas estaban en línea recta”. Además, reveló una frase atribuida al acusado después del hecho: “Mirá lo que me hizo hacer tu hermana”.
La autopsia determinó que la causa de muerte de Magalí fue asfixia por sumersión y que presentaba lesiones compatibles con violencia de género previa a su fallecimiento. Una oficial de policía que intervino en el lugar confirmó que el cuerpo presentaba golpes visibles en el rostro.
La misma agente describió el estado del imputado: “Lo único que quería era la llave de su casa, nunca lo vi llorar”. El juicio se reanudará el 25 de marzo, con posibilidad de continuar el 30 del mismo mes, cuando declararán nuevos testigos.