Negó haberla tocado, pero una marca en el paragolpes lo cambió todo: deberá pagar más de $60 millones
La conductora juró que nunca la tocó y que la caída fue por perder el equilibrio. Una marca en el paragolpes trasero del auto contó otra historia y el caso terminó con una cifra millonaria.
Una mujer que se movilizaba en bicicleta por la ciudad de Neuquén terminó en el piso tras ser embestida por un auto y, después de un largo recorrido judicial, recibirá una indemnización superior a los $60 millones por las secuelas que le quedaron en una pierna.
El siniestro ocurrió en la intersección de la avenida Mosconi y la calle Linares. La ciclista debió atravesar meses de recuperación y un proceso en tribunales que terminó con la responsabilidad de la conductora reconocida y un acuerdo económico entre las partes.
Qué pasó en la esquina de Mosconi y Linares
De acuerdo con la reconstrucción que se hizo en la Justicia, los dos vehículos circulaban por la calle Linares. Al alcanzar la esquina, la automovilista giró a la derecha para tomar la avenida y chocó contra la bicicleta, que en ese momento cruzaba por la senda peatonal.
La conductora rechazó la acusación durante el juicio. Aseguró que en ningún momento tocó a la ciclista y que la mujer cayó porque perdió el equilibrio.
Los peritos, en cambio, hallaron en el paragolpes trasero del auto una marca reciente parecida a la de un neumático y concluyeron que sí hubo contacto entre ambos rodados mientras se hacía la maniobra de giro.
Fractura de tibia y peroné: las secuelas que quedaron
El impacto le provocó a la ciclista una fractura de tibia y peroné en la pierna izquierda. Una médica que declaró en el juicio describió las grandes dificultades que la paciente tenía para caminar y advirtió que volver a la actividad deportiva iba a ser muy complicado.
La profesional también sostuvo que esas lesiones podían generarle dolores crónicos y anticipar la aparición de artrosis.
Con las evaluaciones médicas sobre la mesa, la Justicia determinó que la mujer quedó con una incapacidad permanente superior al 30%, considerando las fracturas y el compromiso de la rodilla.
La sentencia, las apelaciones y el acuerdo
El juez Javier Alarcón le atribuyó la responsabilidad del siniestro a la conductora y reconoció el derecho de la ciclista a ser compensada por las lesiones. La sentencia fue apelada, pero las partes desistieron de seguir con los recursos y cerraron un acuerdo por más de $60 millones.
Uno de los ejes del debate fue el tope de cobertura de la póliza. El magistrado entendió que no correspondía tomar el monto original sin actualizarlo, por la pérdida de valor que había tenido con el correr del tiempo.
El fallo además le reconoció al Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN) el derecho a reclamar los gastos que afrontó por la atención médica de la ciclista.
Así, el expediente se cerró con una compensación económica después de que las pericias probaran el contacto entre el auto y la bicicleta y la Justicia admitiera las consecuencias permanentes del accidente.