Negociaciones secretas con China: el Gobierno busca renovar el swap y evitar un golpe a las reservas
¿Se cae el acuerdo con China? El Gobierno negocia a contrarreloj la renovación del swap. Conocé los detalles de una operación que puede definir el futuro de las reservas.
Mientras el reloj corre y el acuerdo vence este jueves, el Gobierno negocia a contrarreloj la renovación del swap de monedas con China. La operación, que involucra 130.000 millones de yuanes, es clave para sostener las reservas del Banco Central.
Fuentes oficiales confirmaron a TN que ya se están realizando las gestiones para extender el acuerdo por tres años más, con las mismas condiciones financieras. Sin embargo, en Nación evitan dar detalles sobre el estado de las conversaciones y no confirman si una delegación china viajará a Buenos Aires para cerrar el entendimiento.
¿Qué se negocia exactamente?
La renovación busca mantener la línea completa de 130.000 millones de yuanes (unos US$20.000 millones) hasta agosto de 2029. La negociación se concentra entre el Banco Central y el Banco Popular de China, sin necesidad de intervención formal de la Casa Rosada o del Ministerio de Economía.
Lo más llamativo es que, según fuentes del Ejecutivo, la firma podría realizarse de forma virtual, sin visitas presenciales. "No hace falta que venga nadie", explicaron en despachos oficiales. El intercambio de documentación podría ser suficiente.
La intención argentina es prorrogar el acuerdo "en los mismos términos" que el vigente: misma duración, mismo monto y mismas condiciones financieras. Eso incluye la tasa, aunque el Gobierno no revela su nivel exacto por tratarse de cláusulas reservadas del contrato bilateral.
El rol de Bausili y las conversaciones con China
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, ya había anticipado en mayo que la entidad negociaba la continuidad del mecanismo. "Estamos hablando con ellos igual que todas las últimas veces para extenderlo", sostuvo en una conferencia de prensa.
Bausili definió al swap como una herramienta estable y "cuasipermanente" dentro del esquema de reservas. La declaración buscó despejar rumores sobre una eventual interrupción del vínculo financiero con Beijing tras el acuerdo de estabilización cambiaria firmado con Estados Unidos en 2025.
En junio, el titular del BCRA profundizó las conversaciones en Shanghái, donde mantuvo un encuentro con el gobernador del Banco Popular de China, Pan Gongsheng, en el marco de un simposio del Banco de Pagos Internacionales. Allí abordaron la cooperación bilateral y la situación financiera global.
¿Cuánto se usó y cuánto queda?
Durante la gestión anterior, el Gobierno activó cerca de US$5.000 millones en yuanes para pagar importaciones y atender obligaciones internacionales. Pero el BCRA redujo progresivamente ese monto: pasó de CNY 21.000 millones (unos US$3.100 millones) a fines de 2024 a CNY 7.000 millones (alrededor de US$1.000 millones) en diciembre de 2025. Al 14 de enero quedaba un remanente cercano a US$675 millones.
La cancelación de ese tramo no elimina la línea completa. El acuerdo funciona como una disponibilidad contingente: mientras los fondos no se utilizan, no generan intereses. Solo aparece un costo cuando el BCRA activa yuanes para operaciones autorizadas.
La herramienta opera con dos circuitos: el onshore (fondos dentro del sistema financiero chino, con menor costo) y el offshore (mayor flexibilidad para convertir yuanes en transacciones internacionales).
El impacto en las reservas y la geopolítica
La renovación sostendría cerca de US$19.000 millones dentro de las reservas brutas del Banco Central, aunque no son dólares de libre disponibilidad. Su principal efecto es reforzar el respaldo contable y conservar una fuente adicional de liquidez ante dificultades comerciales o financieras.
Detrás de la negociación hay una dimensión geopolítica clave: el Gobierno busca mantener su alineamiento estratégico con Estados Unidos sin romper el vínculo comercial y financiero con China. Washington aclaró en 2025 que su asistencia no estaba condicionada a cancelar el swap, aunque mantiene cuestionamientos sobre la presencia china en áreas sensibles.
En la Casa Rosada confían en que esa discusión no impedirá la prórroga. La definición formal podría producirse cerca del vencimiento e incluso comunicarse después de completado el intercambio entre ambos bancos centrales. Por ahora, Nación solo ratifica que las gestiones están en curso, pero mantiene en reserva el cronograma y el mecanismo final de firma.