Neonatología de Río Gallegos: el equipo que pelea por las vidas más pequeñas
En la UCIN del Hospital Regional de Río Gallegos, un equipo interdisciplinario batalla todos los días por los bebés más frágiles. La historia de vocación y compromiso que pocos conocen.
En el Hospital Regional de Río Gallegos hay un servicio donde cada latido cuenta. Allí, un grupo de profesionales acompaña a los recién nacidos que necesitan cuidados especiales y a sus familias, en un trabajo que combina tecnología de punta con una cuota enorme de sensibilidad.
La Neonatología del hospital cuenta con una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), donde se atiende a bebés prematuros, recién nacidos con patologías quirúrgicas, malformaciones y otras condiciones que requieren asistencia específica.
Detrás de cada incubadora hay un equipo interdisciplinario que trabaja de manera articulada: médicos, enfermeros, especialistas en estimulación temprana, cardiología, fonoaudiología, nutrición, trabajadores sociales y psicólogos. Todos aportan lo suyo para contener tanto a los pequeños pacientes como a sus familias.
Un trabajo que se hace en equipo
El neonatólogo Pablo Rezzónico lo resume con claridad: "Neonatología tiene una particularidad donde todo se trabaja en equipo". Esa frase describe a la perfección lo que ocurre a diario en el servicio: muchas personas, distintas responsabilidades y un mismo objetivo, cuidar cada vida que llega a sus manos.
Para las familias, ese bebé que está siendo atendido es su mundo entero. Y para el equipo, acompañarlo implica una responsabilidad enorme, tanto en lo profesional como en lo humano.
La felicidad de verlos salir adelante
Marina Ruiz Díaz, integrante del servicio, lo dice con palabras simples pero cargadas de significado: "Es lo que elegí hacer y es lo que me apasiona". Entre los momentos más especiales de su trabajo, destaca ver cómo los bebés superan las dificultades y poder acompañar cada uno de sus logros.
Un bebé que evoluciona favorablemente, una dificultad que logra sortear o la alegría de una familia que finalmente puede volver a casa son experiencias que dan sentido a esta profesión. Cada avance, por pequeño que parezca, se celebra como un triunfo.
Gracias por cuidar lo más valioso
El segundo capítulo de Somos el Estado, una producción del Gobierno de Santa Cruz, permitió conocer más de cerca a las personas que sostienen este servicio esencial del Hospital Regional de Río Gallegos. Una oportunidad para ponerles rostro a quienes muchas veces trabajan en silencio, lejos de los reconocimientos públicos, pero muy cerca de las familias que más los necesitan.
A quienes pasan horas atentos a la evolución de un recién nacido. A quienes acompañan a una mamá preocupada, explican con paciencia, contienen y festejan cada buena noticia. A quienes llegan todos los días al hospital sabiendo que su trabajo puede marcar una diferencia enorme en la vida de otra persona.
Hay trabajos que no siempre se ven, pero que dejan una huella para toda la vida. Y el de ellos, sin dudas, es uno de ellos.