Neuquén avanza a paso firme: las obras que buscan conectar cada barrio con el río Limay
Tres frentes de obra avanzan en Neuquén para conectar barrios con el río Limay. ¿Cuál es el plan que promete transformar la ciudad? Conocé los detalles.
La capital neuquina vive una transformación urbana sin precedentes. Mientras tres frentes de obra avanzan en simultáneo, la ciudad se prepara para un hito: que el río Limay deje de ser un límite y se convierta en el eje que une a todos los barrios.
¿Qué está pasando con el Paseo Costero?
Durante años, muchas calles de Neuquén terminaban en un callejón sin salida o en un simple sendero de tierra antes de llegar a la costa. Ese mapa está cambiando radicalmente. Hoy, tres obras clave se ejecutan a la vez para tejer una red vial que conecte avenidas, barrios y el río en una misma trama.
La continuidad de Bejarano hasta el río, la pavimentación de Pigretti entre Bejarano y Solalique, y los últimos tramos de Saavedra desde Arroyo Todero hasta la costa son los pilares de esta estrategia. No se trata solo de sumar asfalto, sino de crear una verdadera integración urbana.
Bejarano: de sendero a troncal
Lo que alguna vez fue un camino apenas marcado sobre la tierra, hoy es una de las vías más importantes de la ciudad. Por etapas, Bejarano fue ganando terreno: primero entre Lastra y Lanín, luego hasta Antonio Álvarez con siete puentes incluidos, y ahora ya está abierta y consolidada su continuidad hasta Pigretti. Con una inversión de $500 millones, la próxima etapa será su pavimentación para llegar directamente al río Limay.
“Desde el primer día de nuestra gestión, la decisión fue abrir cada metro de costa para que cualquier vecino pueda disfrutarla de manera libre, gratuita y todos los días del año”, afirmó el intendente Mariano Gaido, y agregó: “También desarrollar todas las avenidas y troncales necesarias para que llegar al río sea cada vez más fácil, más rápido y seguro. Porque no alcanza con recuperar la costa: también hay que conectarla con los barrios y hacerla parte de la vida cotidiana de la ciudad”.
Saavedra: un descampado que se convirtió en avenida
La obra en Saavedra avanza desde Arroyo Todero hasta el río, con un presupuesto de $2.500 millones de fondos municipales. Con un plazo de 180 días y un 35% de ejecución, incluye una nueva calle paralela a la costa que vinculará Saavedra con Anaya. “Todas estas obras las estamos ejecutando con fondos propios y sin endeudamiento, gracias al superávit permanente del municipio”, destacó Gaido.
El crecimiento de Saavedra tiene historia: donde antes había un descampado, hoy se extiende una avenida desde Lanín hasta el Arroyo Durán, y luego continuó hasta Río Senguer, incorporando pluviales y un acueducto que garantizará agua potable a 80.000 neuquinos.
Pigretti: la conexión que falta
El tercer frente está en Pigretti, entre Bejarano y Solalique. Allí se construyen cordones cuneta y terraplén con una inversión de $1.600 millones. Esta etapa estará lista en aproximadamente dos meses, y después comenzará la pavimentación.
Estas tres intervenciones son el capítulo más reciente de una transformación que ya incluyó la repavimentación de Gatica, las pavimentaciones de Ignacio Rivas, Saavedra, Anaya y Solalique, la conexión costera entre Solalique y San Julián, y la puesta en valor del balneario Brun de Duclot.
El impacto turístico: Neuquén ya no es de paso
Los resultados se ven más allá de los planos. El Paseo Costero se consolidó como el principal atractivo turístico de Neuquén, y la ocupación hotelera durante los fines de semana saltó de un 25% a cerca del 65%. “Neuquén dejó de ser una ciudad de paso y se transformó definitivamente en una ciudad turística”, celebró el intendente.
La idea es clara: que el río deje de ser el borde de la ciudad para convertirse en uno de sus grandes ejes. “No construimos solamente un paseo. Construimos una nueva forma de vivir Neuquén”, resumió Gaido.
En el sur, el cambio se percibe calle por calle. Donde antes el camino se desdibujaba sobre la tierra, hoy la ciudad sigue avanzando hasta encontrarse con el río.