Neuquén desató una ofensiva sin precedentes contra el narcomenudeo: el número que dejó a todos en silencio
Una provincia decidió tomar el control de una batalla que parecía perdida. Los allanamientos se multiplicaron, las condenas crecieron y hay una cifra que lo cambia todo. ¿Qué encontraron en el camino?
Desde que la provincia asumió el combate al microtráfico, los allanamientos y las detenciones se multiplicaron. La cifra de condenados ya supera las 180 y los secuestros de drogas y bienes marcan un récord para la región.
El 28 de febrero de 2025 entró en vigencia la Ley provincial 3488 y, desde entonces, la lucha contra el microtráfico —el último eslabón de la cadena del narcotráfico— se transformó en uno de los pilares de la política de prevención y seguridad de Neuquén. Los resultados no tardaron en llegar: hasta la primera semana de septiembre, la dirección Antinarcóticos de la Policía provincial concretó 434 allanamientos y más de 76 operativos propios y con canes, que permitieron desarticular puntos de venta y detener a quienes comercializaban drogas.
El impacto de esa nueva estrategia quedó reflejado en un dato contundente: 183 delincuentes fueron condenados como consecuencia de los procedimientos realizados. La cifra cobra relevancia porque la Provincia asumió una tarea que antes estaba bajo jurisdicción de la Justicia Federal y que, frente a la magnitud del problema en todo el país, no lograba dar respuesta suficiente al narcomenudeo.
Los secuestros que marcaron la diferencia
En ese período, el despliegue policial permitió incautar 222,329 kilos de cannabis sativa (marihuana) y 47 kilos de clorhidrato de cocaína, además de distintas cantidades de éxtasis, hongos y ketamina. La ofensiva también avanzó sobre los recursos de las organizaciones: se decomisaron 106 vehículos, 96 armas de fuego, 2.517 municiones, más de 240 millones de pesos y 30.549 dólares. A eso se suman 33 viviendas clausuradas y cinco aguantaderos demolidos.
La planificación estratégica del gobierno de Rolando Figueroa buscó dejar atrás años de desinversión en materia de seguridad que, según el texto, caracterizaron a la gestión de Omar Gutiérrez. Con más recursos, capacitación y tecnología, la Provincia pasó de esperar respuestas a actuar, investigar, allanar y condenar, fortaleciendo la seguridad desde el territorio.
Hoy Neuquén ataca al microtráfico con la certeza de que las drogas atraviesan un amplio abanico de modalidades delictivas. La inversión incluye móviles, armas —entre ellas las Taser—, chalecos y capacitaciones. Además, las camionetas secuestradas a los delincuentes se reutilizan al servicio de la lucha contra el delito. La situación ha cambiado y la gestión anterior, según el artículo, ha pasado a ser un mal recuerdo.