Neuquén: dos acusados por drogas evitaron la cárcel, pero lo que deberán hacer ahora llamó la atención
Dos acusados por venta de drogas en Neuquén zafaron de la cárcel tras reconocer su culpa. Uno prestaba su auto y su cuenta de Mercado Pago; la otra movía éxtasis y ketamina en fiestas electrónicas. Lo que la Justicia les pidió a cambio tiene un detalle que nadie esperaba.
Dos personas investigadas por comercializar drogas en Neuquén capital reconocieron su responsabilidad penal y lograron esquivar la prisión efectiva. El juez Juan Guaita homologó el acuerdo pleno y les impuso tres años de prisión de ejecución condicional, una multa de 45 unidades fijas y pautas de conducta por dos años.
La resolución alcanzó a Tomás Agustín Muñoz y Valentina San Martín, considerados partícipes secundarios del delito de comercio de drogas. La investigación del Ministerio Público Fiscal reunió pruebas sobre la intervención de ambos y permitió cerrar la causa por procedimiento abreviado.
El rol de Muñoz en la estructura
Según la acusación, Muñoz colaboraba con la venta prestando su Volkswagen Vento, trasladando personas para entregas tipo delivery y usando su cuenta de Mercado Pago para recibir transferencias. Los movimientos quedaron registrados entre diciembre de 2025 y el 5 de mayo de 2026. También hacía ventas ocasionales a cambio de droga para consumo personal o de un porcentaje de las ganancias.
Como parte de la condena, deberá acreditar cada dos meses que trabaja, estudia o tiene un oficio, presentarse ante la Dirección Provincial de Población Judicializada, hacer un tratamiento contra las adicciones y cumplir 200 horas de trabajo comunitario. Además, tendrá que donar 10 cajas de leche por mes durante un año y respetar una prohibición de acercamiento de 100 metros al domicilio donde se vendía. Se dispuso el decomiso del auto y de $1,4 millones secuestrados en la investigación.
El caso de San Martín y las sustancias sintéticas
La fiscalía acreditó que entre marzo y el 7 de mayo de 2026 San Martín participó en la venta de sustancias sintéticas —entre ellas éxtasis, MDMA y ketamina— destinadas a fiestas electrónicas y círculos cerrados.
Su condena incluye las mismas pautas de trabajo o estudio, controles judiciales, tratamiento contra las adicciones, 200 horas de trabajo comunitario y la donación mensual de 10 cajas de leche durante un año. Tampoco podrá concurrir a fiestas electrónicas, boliches ni locales bailables de Neuquén, ni mantener contacto con los principales involucrados. El juez ordenó el decomiso de los $75.000 hallados en su mochila y la destrucción de los estupefacientes secuestrados.