Neuquén: el cielo se desplomó en minutos y nadie lo vio venir
El granizo, la lluvia y el viento se combinaron en minutos y agarraron desprevenidos a los vecinos de Senillosa, Plottier y Neuquén capital. La reacción de la gente y lo que dejó la tormenta aislada, en la nota.
Una tormenta aislada sorprendió este miércoles por la tarde a los vecinos de Senillosa, Plottier y Neuquén capital, donde el granizo, la lluvia y el viento se combinaron en pocos minutos. Parques y patios quedaron cubiertos por una capa blanca que se deshizo casi al instante por el agua.
La caída de granizo arrancó pasadas las 16 y se extendió por un rato, tal como lo había anticipado el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). En Plottier, en cambio, la lluvia había empezado antes del mediodía y recién cerca de las 16.30 se transformó en granizo, para después dar paso a una lluvia intensa.
El temporal dejó su marca en las calles de la capital neuquina, con agua acumulada y vecinos que se vieron obligados a improvisar para cubrirse. La escena llamó la atención: muchos iban con ropa liviana, más propia de un día de primavera o verano que de una tarde de tormenta.
Según el SMN, se trató de una tormenta aislada, es decir, un fenómeno localizado que no abarcó toda la región pero que se sintió con fuerza en los puntos donde descargó. Las imágenes difundidas por los propios vecinos muestran el momento exacto en que el cielo se oscureció y el granizo comenzó a golpear contra los techos y el pavimento.
Hasta el momento no se reportaron daños materiales de consideración, aunque el episodio generó sorpresa por lo repentino del cambio de tiempo.