Neuquén fabrica una lancha clave para el offshore de Vaca Muerta: cuándo estará lista
Un astillero argentino se metió de lleno en la logística que Vaca Muerta necesita para exportar. Ya tiene fecha de entrega y un detalle que la vuelve única.
SPI Astilleros anunció la construcción de la C81, una embarcación multipropósito que se sumará a la flota de Antares Naviera S.A.U. y operará en tareas de apoyo a monoboyas y plataformas offshore. La unidad, presentada en el marco del Día de la Industria Naval Argentina, tiene prevista su entrada en servicio para el segundo trimestre de 2027.
El crecimiento de Vaca Muerta no solo exige rutas, ductos y terminales: también demanda una red de servicios marítimos capaz de sostener la salida de hidrocarburos al exterior. En ese contexto, el astillero argentino apuesta a cubrir una necesidad que hasta ahora quedaba en un segundo plano.
¿Qué tareas podrá cumplir la nueva embarcación?
La C81 fue diseñada para asistir a monoboyas y plataformas offshore vinculadas al sector energético. Su característica principal es la versatilidad: podrá realizar practicaje, transporte de pasajeros, traslado de cargas y remolque. Eso sí, las funciones no se ejecutarán de manera simultánea, sino que la unidad se adaptará según lo requiera cada operación.
En cuanto a su capacidad, tendrá lugar para hasta 12 pasajeros y una tripulación de tres personas. La propulsión estará a cargo de dos motores principales Scania de 625 HP cada uno, lo que le permitirá alcanzar una velocidad de servicio estimada en 16 nudos, equivalentes a unos 30 kilómetros por hora.
Un proyecto que apunta a una demanda en expansión
La presentación se realizó en el marco del Día de la Industria Naval Argentina, que se celebra cada 12 de septiembre. La iniciativa busca aprovechar las capacidades de los astilleros locales para atender una demanda que puede crecer en los próximos años, a medida que se multipliquen las obras energéticas.
El desarrollo de Vaca Muerta viene acompañado por grandes obras de infraestructura destinadas a ampliar la capacidad de transporte y exportación. Ductos, plantas de procesamiento, terminales portuarias y sistemas de almacenamiento conforman una cadena cada vez más extensa. Dentro de ese esquema, las embarcaciones de apoyo cumplen una función menos visible, pero necesaria para que las operaciones puedan sostenerse.
Para los astilleros argentinos, el proyecto representa una oportunidad concreta de convertirse en proveedores de una cadena energética en expansión. El aumento de la producción de hidrocarburos no solo genera necesidades en tierra, sino también una demanda creciente de barcos, equipos y servicios para el offshore.