Neuquén: la científica que busca bichos en el campo para un cambio que pocos ven
Se pasó la infancia juntando orugas y caracoles en Neuquén. Hoy dirige un instituto de INTA y estudia cómo los bichos del campo pueden reemplazar insumos. Lo que encontró en el territorio cambia la ecuación para los productores.
Cecilia Gittins pasó su infancia en Neuquén juntando orugas, renacuajos y caracoles para ver cómo funcionaban. Esa costumbre de mirar la naturaleza de cerca terminó definiendo su carrera: hoy es licenciada y doctora en Ciencias Biológicas y dirige el Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (IPAF) de INTA.
Su trabajo se enfoca en la biodiversidad que habita los sistemas productivos de la región. En particular, estudia insectos y otros artrópodos —como las arañas— para encontrar alternativas que permitan bajar el uso de insumos externos en el campo.
Qué busca en el territorio
El primer paso, explica la investigadora, es saber qué organismos están presentes en el territorio. Recién después se analiza de qué manera pueden aprovecharse. Esa información puede contribuir a disminuir el uso de agroquímicos, fertilizantes y otros insumos en las actividades productivas.
El trabajo no se hace solo desde el laboratorio: se desarrolla junto a productores y otros actores locales, con una mirada que combina distintas disciplinas.
Para Gittins, investigar desde Neuquén implica trabajar sobre las necesidades concretas de la zona. El IPAF aborda las problemáticas de un sector que representa a más del 60 por ciento de los productores de la región y suma aportes de áreas como la sociología y la geografía.
Los desafíos de ser mujer en la ciencia
La científica también pone sobre la mesa las dificultades que atraviesan las mujeres en el ámbito académico. Menciona, sobre todo, la tarea de compatibilizar la carrera profesional con la vida familiar y sostener una trayectoria que exige formación permanente, publicaciones y búsqueda de financiamiento.
Según su mirada, todavía es necesario avanzar en políticas que generen mayores condiciones de equidad dentro del sistema científico. Al mismo tiempo, defiende el valor de una ciencia pública vinculada con las necesidades sociales y productivas.
Su trayectoria forma parte de la tercera entrega de “Científicas Neuquinas”, el ciclo impulsado por la Agencia Neuquina de Innovación para el Desarrollo (ANIDE) para visibilizar a mujeres que investigan y generan conocimiento en la provincia.