Neuquén le plantó bandera a Nación por el gas: qué se juega en los próximos meses
Neuquén es la gran productora de gas del país, pero durante años pagó facturas desproporcionadas mientras se subsidiaban los lujos de otras latitudes. El gobernador se plantó ante Caputo y Santilli con un dato que incomoda: con solo el 13% de lo que se reparte, los neuquinos financian toda la inversión en infraestructura y servicios.
El Senado de la Nación convirtió en ley el nuevo esquema de subsidios para la Zona Fría y Neuquén hizo valer su peso específico para resguardar el bolsillo de los hogares de sus habitantes. La ratificación del subsidio del 50% al precio del gas en la Patagonia no fue un golpe de suerte ni una concesión graciosa del centralismo porteño.
Según el artículo original de LM Neuquén, el resultado es el fruto directo de una estrategia de gestión del gobernador Rolando Figueroa, oportuna y firme, luego convalidada en el Congreso por la senadora nacional Julieta Corroza y la diputada nacional Karina Maureira.
El planteo cara a cara con Caputo y Santilli
A mediados de este mes, el mandatario neuquino se plantó ante el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Lo hizo, según el texto, con la fuerza que dan los datos y la realidad productiva de la provincia.
Neuquén es la gran productora de gas de la Argentina. Durante años, la lógica de los gobiernos centralistas, radicales, peronistas y del PRO pretendió que desde estas tierras se subsidiaran los lujos y las piletas climatizadas de otras latitudes, mientras los creadores de la riqueza energética pagaban facturas desproporcionadas. Ese contrasentido histórico empezó a crujir con los reclamos del actual gobernador neuquino.
El 13% que no cierra
Figueroa no solo hizo notar el contraste en materia de subsidios: también alza su voz por lo que entiende es un reparto inequitativo, ineficaz e injusto de las regalías de Vaca Muerta.
“Con solo el 13% de lo que se reparte, los neuquinos, auténticos dueños del recurso Vaca Muerta, financiamos toda la inversión que debemos hacer en infraestructura y servicios; atendiendo, incluso, la demanda de un promedio de 85 personas que se radican diariamente en nuestra provincia”, reitera el gobernador ante los ministros nacionales cada vez que hace notar los contrastes en la vieja política distributiva que Nación aplica con Neuquén y el resto de las provincias.
Un bloque monolítico en el Congreso
La coherencia del reclamo por Zonas Frías en los despachos oficiales se completó en los recintos del Congreso nacional. El voto a favor de la senadora por La Neuquinidad, Julieta Corroza, este jueves, no hizo más que convalidar el camino que ya había marcado en mayo la diputada Karina Maureira al dar media sanción al proyecto de las “zonas frías”. Hubo, en el accionar, un bloque monolítico en la defensa de los intereses locales.
Figueroa y sus alfiles en el Congreso dieron un paso más en su estrategia de defensa de los intereses neuquinos por sobre las discusiones que plantean los referentes libertarios y peronistas, que hacen de sus diferencias políticas una grieta cada vez más obscena y “sinsentido”.
Lo sucedido en la Cámara Alta no es más que un botón de muestra de lo que se espera en los meses venideros: un camino extenso y sinuoso en el que abundarán las chicanas y golpes bajos, muy lejos de las necesidades de la sociedad.
La aprobación de la ley de Zonas Frías demuestra, según el texto, que la defensa de la provincia no se hace con discursos altisonantes, sino con gestión estratégica y votos decisivos. En un escenario nacional complejo, La Neuquinidad demostró que el federalismo no se negocia: se ejerce protegiendo a cada familia neuquina.