Neuquén le saca a Nación las rutas hacia Chile: lo que nadie esperaba era cómo piensa cobrarlas
Durante años, arreglar una ruta nacional en Neuquén dependía de un expediente que viajaba a Buenos Aires. Ahora la provincia se queda con 165,84 kilómetros de rutas hacia Chile y con una obra que estaba paralizada. Pero hay un detalle del financiamiento que todavía nadie termina de definir.
El gobernador Rolando Figueroa firmó este miércoles 16 con el administrador general de Vialidad Nacional, Marcelo Campoy, un acuerdo que cambia de raíz la forma en que se administran los caminos neuquinos hacia la cordillera. La provincia se hará cargo de la gestión de 165,84 kilómetros de rutas nacionales y retomará una obra que llevaba años frenada.
Durante décadas, arreglar una ruta nacional en Neuquén dependía de un expediente que viajaba a Buenos Aires. Ese circuito empieza a quedar atrás: el traspaso abarca tres tramos de las rutas 40, 231 y 242, las que conectan con los pasos fronterizos chilenos.
Qué tramos pasan a manos neuquinas
En la Ruta 242, la Provincia gestionará 58,84 kilómetros entre Las Lajas y el paso Pino Hachado. En la 231 serán 32 kilómetros, desde el empalme con la 40 hasta el paso Cardenal Samoré, la salida de Villa La Angostura hacia Osorno. Y en la Ruta 40 se suman 75 kilómetros entre los empalmes con las rutas 237 y 231, un tramo que incluye el acceso desde Junín de los Andes hacia San Martín de los Andes.
Un dato clave: las trazas siguen siendo de jurisdicción nacional. Lo que se transfiere es la gestión integral para ejecutar obras, conservar, mejorar, mantener y prestar servicios al usuario. Vialidad Provincial elaborará los proyectos ejecutivos del Plan de Obras e Inversiones, que deberán ser validados técnicamente por Vialidad Nacional, y Nación pondrá a disposición estudios, relevamientos y antecedentes técnicos.
La Circunvalación de Villa La Angostura, a medio hacer
El segundo acuerdo apunta a Villa La Angostura, donde la Circunvalación sobre la Ruta 40 quedó inconclusa. Se instrumentará con convenios tripartitos entre Vialidad Nacional, la Provincia y la empresa contratista. El ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig, explicó el efecto urbano: "Con eso, la ruta 40 será parte de ese tramo, y la ruta actual se transformará en una calle de la ciudad".
Ya comenzaron las conversaciones con la contratista para definir las condiciones de la cesión, el alcance de las competencias, el régimen de financiamiento y las responsabilidades de cada parte.
El viernes 18, Koenig se reunió con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y con el ministro de Economía, Luis Caputo, y acordó nuevas intervenciones sobre las rutas que conducen a Pino Hachado y Cardenal Samoré. Ese respaldo político-financiero puede pesar tanto como la firma con Vialidad.
La Provincia ya trabaja en un paquete de obras sobre la Ruta 22 y sus accesos: la duplicación de la calzada desde el tercer puente hasta China Muerta, la ampliación de la Autovía Norte hacia el río Neuquén y cruces elevados y puentes, como los previstos en Casimiro Gómez y Los Paraísos, con inicio de obras previsto para el verano.
Peaje sin barreras: cómo piensan financiarlo
La pieza que completa la estrategia es el financiamiento. Desde enero, Neuquén implementará un sistema propio de peajes en rutas provinciales con tecnología free flow, sin cabinas físicas, desde la Ruta Provincial 7 a la altura de Picada 19. El objetivo es costear el mantenimiento y la reparación de caminos castigados por el intenso tránsito de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta.
El esquema apunta sobre todo a vehículos pesados y a los que llegan de otras jurisdicciones. "Nuestra idea es que los habitantes de Neuquén con vehículos livianos no paguen peaje o tengan un costo mínimo", adelantó Koenig. Falta definir los mecanismos de cobro, la adhesión a los sistemas de Telepase y las modalidades de pago.
También habrá control de peso: "En ese sector ya existe una balanza tradicional, pero tenemos previsto incorporar una balanza dinámica", amplió el ministro.
El mapa que se dibuja es claro: una provincia que no espera que Nación resuelva sus caminos, sino que toma la gestión, diseña las obras y busca cómo pagarlas.