Neuquén pone más plata que nadie por alumno y ahora va por un cambio clave en las becas
Mientras Nación frena la obra pública educativa y congela partidas, Neuquén redobla la apuesta: sube los topes de ingresos de las becas Gregorio Álvarez para que ninguna familia quede afuera. ¿Hasta dónde llega el plan?
La provincia de Neuquén sostiene una política de inversión educativa que, por su escala y continuidad, no tiene antecedentes locales, y lo hace en un contexto nacional donde la obra pública está frenada y las partidas presupuestarias congeladas. Mientras el Gobierno nacional achicó su participación en infraestructura educativa, la gestión de Rolando Figueroa optó por redoblar el esfuerzo propio para achicar desigualdades y garantizar oportunidades en todo el territorio.
Ese rumbo también alcanza al sistema de becas Gregorio Álvarez, que en 2025 llegó a más de 20.000 estudiantes. El gobernador anticipó que en los próximos días se abrirá una nueva inscripción y que subirán los topes de ingresos familiares para que más hogares queden dentro del programa. La meta es concreta: que ninguna familia quede afuera por superar el límite y que ningún estudiante deje de estudiar por problemas económicos.
Un acompañamiento que abarca todos los niveles
Las becas cubren desde el jardín de infantes hasta la educación superior, incluidas universidades y carreras terciarias. La estrategia no solo busca sostener las trayectorias educativas, sino igualar oportunidades a lo largo y a lo ancho de la provincia. Incluso se evalúa extender el acompañamiento a universitarios que cursan los dos últimos años de sus carreras, para evitar que alguien quede a las puertas de recibirse por falta de recursos.
Tecnología y formación docente
A esa política se suma una inversión de 16.000 millones de pesos en el Plan Pehuén, que contempla 40.000 netbooks, 7.000 tablets y tecnología para modernizar las aulas y reducir la brecha digital. Más de 7.000 docentes ya completaron las capacitaciones de la plataforma Escuela Digital Neuquina, que ofrece propuestas de formación para docentes y estudiantes de los institutos de formación docente.
Así, el modelo educativo neuquino combina salarios docentes, inversión por alumno, infraestructura, tecnología y acompañamiento directo a las familias. El programa Gregorio Álvarez, que cosechó reconocimiento internacional, incluso de organismos como la UNESCO, se consolidó como una de las políticas centrales para que estudiar no dependa del lugar donde se nace ni de los ingresos del hogar. La premisa de la gestión es que administrar responsablemente los recursos permite destinarlos allí donde más impactan: en educación, igualdad de oportunidades y futuro.