Neuquén recorta la luz un 30%: quiénes pagarán menos y desde cuándo
Figueroa tomó una decisión que no tiene antecedentes en Neuquén y que va a tocar el bolsillo de miles de familias. La rebaja ya tiene fecha de aplicación y alcanza dos componentes de la factura: cuáles son y a quiénes beneficia.
El gobernador Rolando Figueroa dispuso una reducción del 30% en las tarifas eléctricas que abonan los usuarios residenciales del Ente Provincial de Energía (EPEN). La medida, según la información disponible, no tiene antecedentes en la provincia ni encuentra un caso comparable en el resto del país.
La rebaja impactará sobre el cargo fijo y el variable de las facturas y empezará a aplicarse el mes que viene. La Provincia, además, evalúa replicar un descuento similar para los sectores gastronómico y hotelero.
El objetivo oficial excede el alivio doméstico: se busca dinamizar la actividad económica y mejorar las condiciones de quienes producen, invierten y trabajan en cada localidad neuquina.
De dónde sale el margen para el recorte
Desde el Ejecutivo atribuyen la posibilidad de aplicar la baja a una combinación de administración austera, cuentas públicas ordenadas y planificación estratégica. En esa línea, desde diciembre de 2023 Figueroa impulsó el desarrollo de Vaca Muerta y planteó una distribución equitativa de los recursos entre todas las regiones de la provincia.
La riqueza energética, sostienen, se traduce así en infraestructura, oportunidades y alivio concreto para los neuquinos.
Una empresa estatal como herramienta
El EPEN aparece como pieza central del esquema. Se trata de una empresa pública que, con una gestión eficiente, puede convertirse en un instrumento para mejorar la vida de la gente, según la visión que acompaña la medida.
La rebaja, plantean, demuestra que una firma estatal bien administrada puede sostener políticas en beneficio de sus usuarios sin reducir la discusión a subsidios permanentes ni a promesas sin respaldo financiero.
El efecto en los pueblos
El descuento podría activar un círculo virtuoso en las localidades abastecidas por el EPEN. Con menos dinero destinado a la factura eléctrica, las familias dispondrían de más recursos para otros gastos; y si los comercios y las actividades productivas reciben nuevos incentivos, podrían ganar competitividad y movimiento.
La apuesta de fondo, según el planteo oficial, es que el crecimiento energético no quede concentrado en las grandes cifras de producción, sino que llegue a cada rincón de Neuquén y se traduzca en bienestar compartido.