Neuquén se prepara para la Copa Davis: lo que nunca se vio adentro del Ruca Che
¿Qué fue lo que más sorprendió del armado de la cancha de Copa Davis en el Ruca Che? La AAT mostró el detrás de escena de una transformación que incluyó una superficie importada y obras en todo el estadio.
El Ruca Che dejó de ser el gimnasio de siempre. Durante unos días, el estadio neuquino se transformó por completo para recibir la serie de Copa Davis entre Argentina y Turquía, que se jugará el 19 y 20 de septiembre. La Asociación Argentina de Tenis (AAT) mostró cómo se armó una cancha de tenis bajo techo en un espacio que no estaba pensado para eso.
Una cancha importada desde España
La superficie es rápida, de la firma española GreenSet, y se montó sobre una estructura de madera. Tiene una velocidad intermedia, nivel 3 de la clasificación internacional. No se trató solo de apoyar una alfombra: se colocó un piso técnico sobre el suelo, una alfombra específica y varias manos de pintura especial para lograr el pique y la rapidez que exige una serie oficial de Copa Davis.
La AAT estuvo a cargo del montaje junto con los equipos de acondicionamiento del estadio. La superficie fue importada desde España y su instalación está regulada por los organismos internacionales. El sistema permitió hacer el trabajo en poco tiempo. La cancha quedó lista para los entrenamientos que arrancaron el lunes pasado, cuatro días antes del inicio de la serie, para que los jugadores se familiaricen con una superficie distinta a la habitual del estadio.
No solo fue la cancha: el estadio entero se renovó
El Ruca Che atravesó una renovación integral. Las obras para la Copa Davis permitieron completar varios sectores postergados: remodelación de baños y vestuarios, recambio de carpinterías, construcción de nuevas veredas y trabajos de pintura y acondicionamiento de los accesos.
También se intervino el estacionamiento. La provincia asfaltó un nuevo sector con capacidad para 370 vehículos, para ordenar los ingresos y egresos. Se sumaron trabajos sobre la iluminación, un aspecto clave por la transmisión televisiva.
En paralelo, el estadio fue pintado y empezó a mostrar los colores celeste y blanco por la presencia del seleccionado argentino, mientras se completaban los últimos detalles internos. Estas tareas se hicieron después de la puesta en valor que ya había tenido el estadio, que incluyó la renovación de su piso de parqué. El gimnasio fue adaptado temporalmente para albergar la cancha de tenis rápida bajo techo. Las mejoras quedarán para futuras actividades deportivas y culturales.
Entrenamientos, capacidad y un hecho histórico
Con la nueva superficie lista, el Ruca Che ya tiene entrenamientos del equipo local y de la visita. Al mismo tiempo, quedó preparado para recibir a más de 3.000 espectadores por jornada. La cancha, las tribunas y los sectores renovados forman parte de una puesta a punto que busca responder a las exigencias de la competencia.
Así, el estadio neuquino dejó atrás por unos días su imagen habitual para convertirse en una sede de tenis internacional. La superficie rápida será el corazón de la transformación y el escenario donde Argentina y Turquía protagonizarán una serie histórica para Neuquén y la Patagonia.