Neuquén sumó 2.000 empleos industriales y ya nadie le ve el techo al crecimiento
Mientras en el resto del país el empleo formal se derrumba, Neuquén sumó 2.000 puestos industriales y ya roza los 154.000 empleos privados registrados. Lo que viene en 2027 podría cambiar todo.
La industria manufacturera neuquina creció 18 por ciento entre 2023 y el cuarto trimestre de 2025, con 2.000 nuevos puestos de trabajo registrados. El dato, que a simple vista parece un número más, encierra una realidad que contrasta fuerte con el resto del país.
Según el artículo original, Neuquén alcanzó 153.688 puestos de trabajo privados registrados al cierre de 2025, y la industria ya representa el 8,5 por ciento de ese total. El fenómeno no se limita a los hidrocarburos: también crecen la elaboración de alimentos, los textiles, la producción de papel, la fabricación de muebles, el reciclaje, los productos químicos y la maquinaria.
Un contraste que duele en el resto del país
Mientras en Neuquén se abren Pymes, en el resto de la Argentina el empleo formal atraviesa una debacle con persianas que bajan. La diferencia, según el texto, es abismal y no responde a la casualidad.
Detrás de los números hay una decisión política que el artículo atribuye a la gestión del gobernador Rolando Figueroa: acelerar Vaca Muerta, multiplicar la obra pública y apostar a un desarrollo equilibrado, con oportunidades que no queden concentradas en un solo sector ni en una sola región.
La estrategia incluye fortalecer los parques industriales del interior para que las economías locales se integren a una matriz productiva cada vez más amplia. El objetivo declarado es que Neuquén no solo produzca recursos, sino que genere empleo y valor agregado en su propio territorio.
El GNL como próxima escala
El texto señala que la industrialización del gas en origen puede abrir nuevas cadenas de valor y transformar la estructura económica provincial. A partir de 2027, cuando Neuquén ingrese en una etapa de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) a gran escala, el potencial que ya muestra la provincia podría multiplicarse.
Lo que hoy se traduce en más industria, comercio, construcciones, viviendas, escuelas y créditos puede adquirir una dimensión todavía mayor, según el artículo.
La conclusión que deja el texto es que el desafío ya no es cómo poner a Neuquén en marcha, sino cómo acompañar la velocidad de un desarrollo que, por su magnitud y por las herramientas que genera, todavía no muestra su techo.