Neuquén ya calcula su Presupuesto 2027: los tres números de Milei que definen todo
Guillermo Koenig ya analiza el proyecto de Milei para armar el Presupuesto 2027 de Neuquén. Pero cuando le preguntaron por la cifra clave del crecimiento provincial, eligió no responder todavía. Qué dijo sobre Vaca Muerta.
El Gobierno de Neuquén puso primera en la elaboración del Presupuesto provincial 2027 y lo hace con la mirada puesta en el proyecto nacional que Javier Milei envió al Congreso esta semana. El ministro de Economía, Producción e Industria, Guillermo Koenig, confirmó que la presentación en la Legislatura será antes de fines de octubre.
En diálogo con LU5 AM 600 Radio Neuquén, el funcionario explicó que el equipo económico ya analiza el proyecto de Nación y detalló por qué esos parámetros condicionan las cuentas provinciales.
“Para poder realizar nuestro presupuesto, que es el presupuesto de la provincia, nos tenemos que regir por las pautas macrofiscales que fija ese presupuesto. La inflación esperada, el tipo de cambio esperado y el crecimiento del PBI. Nosotros tenemos que incorporar esos datos”, sostuvo Koenig.
El proyecto nacional contempla para 2027 una inflación del 18%, un crecimiento económico del 4% y un tipo de cambio de $1.847,60 hacia finales de ese año.
Presupuesto, con letra chica
Koenig puso reparos sobre esas previsiones. Recordó que un presupuesto se construye sobre estimaciones que pueden modificarse con el paso de los meses y frente a circunstancias económicas imprevistas al momento de elaborarlo.
“Son presupuestos, como el nombre lo dice. Están elaborados en base a cálculos matemáticos y estimaciones que realiza el equipo económico, pero después se van ajustando”, señaló.
El ejemplo está en las propias proyecciones nacionales: algunas variables previstas originalmente para 2026 terminaron modificadas en el nuevo proyecto. Para Neuquén, esa incertidumbre tiene una dimensión particular por el peso de la producción hidrocarburífera en los ingresos provinciales.
“En nuestros ingresos tiene una gran preponderancia la producción de hidrocarburos. Ahí tenemos que estimar cuál va a ser el crecimiento de la producción y tenemos dos variables: una es la cantidad y otra es el precio”, apuntó.
El factor Vaca Muerta
En materia de producción, la provincia trabaja con las previsiones de inversión y las estimaciones del área de Energía. El precio, en cambio, es mucho más difícil de anticipar.
Koenig recordó que situaciones internacionales inesperadas pueden alterar esas proyecciones rápidamente. “Como nos pasó el año pasado, tampoco teníamos en cuenta que iba a haber una guerra y la guerra modificó los precios. Eso es algo que nosotros no teníamos. Puede pasar para arriba como puede pasar para abajo”, explicó.
La inflación también impacta de lleno en las cuentas provinciales. Neuquén sostiene una política salarial vinculada con la evolución de los índices de precios, por lo que esa variable deberá contemplarse al calcular el gasto previsto para 2027.
“Uno trata, cuando realiza el presupuesto y en función de las variables que tiene en ese momento, de ser lo más objetivo y poder determinar un número de lo que van a ser los ingresos, los gastos y las inversiones que va a realizar la provincia en el próximo año”, afirmó.
Qué pasará si Vaca Muerta rinde más de lo esperado
Mientras el Presupuesto Nacional proyecta un crecimiento del 4%, Koenig evitó ponerle una cifra al crecimiento que espera Neuquén. Ante la consulta sobre si la provincia podría superar esa expansión durante 2027, prefirió esperar al cierre definitivo de los cálculos. “Después, cuando armemos el presupuesto y tengamos los números, yo lo voy a decir”, respondió.
Donde sí fue categórico fue al explicar qué hará el Gobierno provincial si la evolución de Vaca Muerta genera ingresos por encima de lo previsto.
“Todos los recursos extras que se pueden llegar a producir los estamos volcando en obras de infraestructura. Donde haya recursos adicionales vamos a acelerar inversiones”, afirmó.
La estrategia, según explicó, se mantendría al menos durante los próximos años. El objetivo es que el crecimiento de los ingresos hidrocarburíferos tenga su correlato en rutas, hospitales, escuelas, viviendas y servicios capaces de acompañar la expansión de Neuquén.
Koenig planteó que el desafío es evitar que el propio crecimiento termine generando un cuello de botella para la provincia y para Vaca Muerta.
“Si no generamos las rutas, no generamos los hospitales, no generamos las escuelas, se va a generar un efecto embudo que no va a permitir que la provincia crezca y que Vaca Muerta crezca”, advirtió.
En esa discusión también buscó poner en contexto cuánto de los recursos generados por la actividad hidrocarburífera queda efectivamente en manos de Neuquén. Según explicó, del total de los ingresos de la actividad un 60% corresponde a costos de producción y ganancias de las empresas, mientras que la provincia recibe alrededor del 13%. El resto se distribuye entre Nación y las demás provincias.
“Con un 13% que nos toca nos tenemos que hacer cargo de todas las inversiones y toda la infraestructura necesaria para poder generar que también Vaca Muerta pueda desarrollarse”, planteó.
Obras a partir del petróleo
Koenig resumió esa idea con una de las definiciones que atraviesa la gestión de Rolando Figueroa: que los beneficios de Vaca Muerta puedan sentirse en cada rincón de Neuquén.
“Tenemos que ser lo suficientemente cuidadosos para administrar esos recursos y que todos los neuquinos puedan ver los beneficios de Vaca Muerta, que a todo su metro cuadrado le lleguen esos beneficios”, sostuvo.
Ese derrame, aseguró, debe expresarse en infraestructura y servicios pero también en mejores condiciones de vida. Como ejemplo mencionó la posibilidad de generar herramientas de financiamiento para viviendas y las obras que actualmente se despliegan en distintas regiones de la provincia.
La inversión no está pensada únicamente para las ciudades directamente vinculadas con Vaca Muerta. Koenig destacó proyectos en el sur, en el norte y en distintos puntos del interior, donde el Estado provincial debe asumir obras que difícilmente serían rentables para una empresa privada.
“Son obras que llegan a lugares donde seguramente las distribuidoras o las industrias privadas no llegan. El programa de gobierno es que todos los neuquinos puedan llegar a tener la misma calidad de vida sin importar dónde vivan”, afirmó.
En las zonas directamente relacionadas con Vaca Muerta, la intención provincial es que las operadoras también acompañen el desarrollo de infraestructura. En otros lugares, las obras serán financiadas con recursos propios o mediante organismos multilaterales.
“Vaca Muerta es de todos los neuquinos. No necesariamente de un ministro o de un gobierno. Es de todos los habitantes de la provincia”, remarcó Koenig.
El Presupuesto 2027 deberá condensar ahora todas esas variables. Neuquén tomará como espejo las pautas macroeconómicas elaboradas por el gobierno de Milei, tal como establece el marco de responsabilidad fiscal, pero deberá cruzarlas con una realidad propia marcada por el crecimiento hidrocarburífero, la incertidumbre sobre los precios internacionales y una demanda de infraestructura que aumenta al ritmo de la provincia.
Koenig graficó ese escenario de una manera sencilla: “Al ser una provincia en crecimiento, es como una persona que está creciendo y siempre la ropa le va a quedar chica”.