Un gobernador cortó la cinta de una planta que convierte los restos de los bosques en combustible para calefacción. Qué dijo sobre los incendios y por qué el circuito ahora se cierra.
El gobernador Rolando Figueroa inauguró la primera planta de pellets de la provincia, instalada en el aserradero de la Corporación Forestal Neuquina (Corfone) en Junín de los Andes. La fábrica convierte los restos de la producción maderera en combustible para calefacción.
La puesta en marcha apunta a un doble objetivo: darle un destino útil a los descartes de los bosques y reducir el riesgo de incendios que esos residuos generaban.
Qué dijo Figueroa en la inauguración
Durante el acto, el mandatario provincial definió la obra como “un paso adelante aprovechar el descarte de nuestros bosques, que nos ponía siempre en riesgo de incendios. Es una gran inversión que hemos hecho”.
Figueroa también subrayó el papel de Corfone en el desarrollo neuquino: “desde una vivienda, alguien que va a estudiar, alguien que va a reunirse o alguien que se va a calefaccionar en su hogar, parte de esta empresa”.
El circuito que se cierra
El presidente de Corfone, Jorge Lara, agradeció al gobernador “quien es el que ha decido que tengamos esta planta” y a los empleados “que han hecho esta fábrica”.
Lara explicó el alcance del proyecto: con esta nueva planta “el circuito se cierra, aprovechando todo hasta la última cascarita de esos árboles y de los troncos. Eso se transforma en materia prima para hacer lo que necesita Neuquén”.
La fábrica se presenta como una alternativa para el desarrollo energético y productivo de la provincia, con un avance en el aprovechamiento de los recursos forestales y en la generación de soluciones energéticas sustentables. Los residuos de la industria maderera se transforman en un combustible ecológico destinado principalmente a la calefacción de hogares e instituciones.