Newell's depende de sí mismo, pero hubo dos goles que el VAR todavía no explica
Un equipo que compite, un técnico que lo ordenó y un plantel que se apoya en los pibes. Pero en el camino aparecieron dos goles que nadie terminó de explicar y una pregunta que sigue flotando en el parque: ¿qué miró el VAR?
Newell's sumó otro escalón en su carrera por meterse, por primera vez, en el octogonal final de la Liga Profesional y jugar el "mata-mata". Un dato que mezcla lo increíble con lo insólito, pero que ya es realidad: el equipo rosarino llega al tramo decisivo con la clasificación en sus propias manos.
El compromiso ante Central Córdoba de Santiago de Estero aparecía, en la previa, como una prueba de fuego. No por el rival, de escasa jerarquía, sino por la terna arbitral designada y su complemento tecnológico, el VAR. Y la sospecha estuvo a punto de convertirse en profecía.
Las dudas que el VAR no despejó
¿Qué estaban mirando en el primer gol del conjunto santiagueño? ¿Cuál era la duda con el tanto del pibe Jerónimo Gómez Mattar? Misterio. La Lepra volvió a sentirse perjudicada por fallos que, desde la tribuna, resultaron difíciles de sostener.
Más allá de eso, el más grande del interior resolvió bien el trámite y se instaló en una posición interesante de cara al cierre del torneo.
El debe del equipo de Kudelka
Ese "bien" tiene matices, y los matices tienen que ver con el funcionamiento. Newell's no consigue sostener un estándar de juego parejo y los bajones, aunque lógicos, aparecen demasiado pronunciados.
El mérito de Frank Darío Kudelka pasa por haber armado un equipo que compite y que juega. Lo que todavía le falta es continuidad, precisión en los pases y contundencia en la definición.
El partido del lunes pasado significó un salto de calidad respecto de las dos presentaciones anteriores: Lanús de local y Gimnasia y Esgrima en Mendoza. En aquel encuentro en tierras cuyanas se vio una preocupante falta de gol y, otra vez, decisiones arbitrales que complicaron a la Lepra.
Los pibes, la diferencia
Lo que viene, como diría un viejo relator, será cada vez más complicado. Y ahí deberá aparecer el equipo, el juego y el fútbol. ¿Quién dijo que los pibes no se pueden jugar? Son los que marcan la diferencia, y cuando no están en un buen día se nota, y mucho.
Hay que volver a las fuentes. Recuperar la historia. En la previa del partido estuvieron presentes Maxi Rodríguez (2013), el "Tano" Luciano Vella (2004), Víctor Rogelio "Condorito" Ramos (1988) y Andrés "Tito" Rebottaro (1974). Todos campeones nacidos y criados en el parque.
El recuerdo es bueno, pero mejor es ajustar lo simbólico con los hechos. A no dudar ni un cachito así. Es por ahí.
PD: Sobre si viene o no Lionel Messi, lo dejamos para la próxima.