Newell's: el triunfo que esconde una crisis institucional que nadie quiere ver
Newell's ganó, pero la calma es solo aparente. La oposición denuncia un diálogo roto y reclama definiciones clave. ¿Qué está frenando al club?
El sábado pasado, Newell's logró una victoria sufrida ante Riestra, pero el alivio deportivo contrasta con un malestar de fondo que crece en las tribunas y en los pasillos del club. Mientras el equipo suma puntos, la dirigencia enfrenta un reclamo opositor que pone en duda la estabilidad institucional.
Frank Darío Kudelka, fiel a su estilo, no se guardó nada tras el partido. Reconoció el esfuerzo del equipo, destacó la movilidad en el segundo tiempo y el buen funcionamiento del mediocampo juvenil, con Facundo Guch como figura y Walter Mazzanti como pieza clave. Pero también volvió a señalar una falencia: “necesitamos un delantero más”.
¿Qué hay detrás del pedido de Kudelka?
El técnico sabe que las arcas no están para tirar manteca al techo, pero su reclamo no es nuevo. Cada vez que alza la voz, aparece un refuerzo, como si la dirigencia reaccionara a la presión. Sin embargo, esta vez el pedido del DT destapa una disonancia incómoda entre lo deportivo y lo institucional.
La oposición, que se autodefine como “colaborativa”, ya no esconde su descontento. La Agrupación 8 de Marzo, liderada por Guillermo Muñoz, y Julián González de Fuerza Leprosa fueron tajantes: el diálogo con la conducción leprosa está en un impasse. Y los temas que traban la negociación no son menores.
Los reclamos que encienden la mecha
Según la oposición, hay cuatro puntos que siguen “estancados”: la reforma del estatuto, la designación de un Director Deportivo, la política de refuerzos y la publicación de la auditoría económica-financiera de la gestión de Ignacio Astore, expresidente del club.
Para el cronista, estas diferencias no escalan todavía, pero son una bomba de tiempo. Pensar que la dirigencia puede avanzar sin resolver estos temas es, al menos, ingenuo. El fútbol no se juega solo en la cancha; la gestión institucional es el cimiento de cualquier éxito deportivo.
Si Newell's realmente está por encima de todo, como reza el sentimiento popular, el oficialismo y la oposición deberían sentarse a trabajar juntos. El pueblo leproso, que sabe de fútbol y de club, lo agradecería. Porque ganar un partido está bien, pero ganar en serio es otra historia.