Newell's tiene un minuto maldito que lo persigue en cada partido
Diez goles en los segundos tiempos, ninguno en los primeros. Y un tramo del partido donde Newell's se derrumba: los números que explican por qué la Lepra sufre antes del descanso y se agranda sobre el final.
El equipo de Kudelka recibe la mayoría de los goles en el cierre del primer tiempo, un lapso donde su rendimiento se derrumba al 22,22%. Los números del Clausura muestran una tendencia clara: la Lepra crece en los segundos tiempos y sufre antes del descanso.
Los 10 goles que Newell's convirtió en el torneo Clausura llegaron todos en los complementos. Los dos últimos, además, fueron en tiempo adicional y sirvieron para rescatar empates clave contra Central en el Gigante y Vélez en el Coloso. Esa costumbre de aparecer sobre el final tiene una explicación estadística: el último cuarto de hora es su franja más productiva, con un 59,25% de efectividad de puntos.
La contracara es el cierre del primer tiempo. Entre el minuto 31 y el 45, Newell's apenas sumó 6 puntos sobre 27 posibles, con un rendimiento del 22,22%. En ese tramo perdió 1-0 con Independiente (gol de Santiago Montiel a los 40'), con Defensa y Justicia (Fernando Román a los 32') y con Central (Gastón Ávila a los 45').
Un equipo que despierta después del descanso
El contraste entre el primer y el segundo tiempo es notable. En los primeros 45 minutos, Newell's no marcó goles y sus rivales le hicieron 5 de los 8 que recibió en total. En los complementos, en cambio, anotó los 10 suyos y solo le convirtieron 3.
El propio Frank Kudelka explicó en distintas oportunidades que esa diferencia pasa por una cuestión de "ansiedad" o de pérdida del control racional, cuando el equipo se deja llevar por el impulso "emocional". El parate del entretiempo funciona como un revulsivo: los futbolistas vuelven con otra predisposición.
El arranque del segundo tiempo es el segundo mejor momento del equipo, con un 55,55% de efectividad. En ese lapso superó 1-0 a Talleres (Matías Cóccaro a los 54'), 1-0 a Banfield (Cóccaro a los 51') y 2-0 a Boca (Cóccaro a los 49' y Regiardo a los 59').
Después hay una caída breve entre los minutos 61 y 75, donde el rendimiento baja al 37,03%. Allí le ganó 1-0 a Riestra con gol de Facundo Guch a los 66' y perdió por el mismo marcador con Defensa y Justicia (Tomás Pérez a los 68').
El tramo donde más rinde
El último cuarto de hora es el territorio donde Newell's se siente más cómodo. Acumuló 16 puntos sobre 27 posibles, con 4 victorias, 4 empates y solo 1 derrota. En ese período se impuso 1-0 a Defensa y Justicia (Bruno Cabrera a los 83'), 1-0 a Riestra (Walter Mazzantti a los 84'), 1-0 a Central (Cóccaro a los 90'+3') y 1-0 a Vélez (Alan Soñora a los 90'+3'). La única caída fue ante Boca por 1-0, con gol de Alan Velasco a los 80'.
Los empates en esa franja fueron tres 0-0 y un 1-1 frente a Banfield, con goles de Cóccaro a los 77' y Bruno Sepúlveda a los 90'+8'.
El repaso de los nueve partidos del Clausura confirma la tendencia:
1ª) Newell's 1-0 Talleres.
2ª) Independiente 1-0 Newell's.
3ª) Newell's 2-2 Boca.
4ª) Defensa y Justicia 2-1 Newell's.
5ª) Newell's 2-0 Riestra.
6ª) Newell's 2-1 Banfield.
7ª) Estudiantes 0-0 Newell's.
8ª) Central 1-1 Newell's.
9ª) Newell's 1-1 Vélez.
El primer bloque del partido, del 0' al 15', también muestra cierta irregularidad: 9 empates y un 33,33% de efectividad. Newell's no marcó ni recibió goles en ese tramo. Entre los minutos 16 y 30, el rendimiento baja al 25,92%, con dos derrotas parciales ante Boca (Santiago Ascacíbar a los 29') y Vélez (Ronaldo Martínez a los 27').
La radiografía por cuartos de hora deja una conclusión que el cuerpo técnico ya conoce: si Newell's logra sostener en los primeros tiempos la eficacia que muestra en los segundos, el equipo puede dar un salto de calidad en la tabla.