Ni carne ni fuego: el curso de asado en San Juan que se convirtió en una experiencia multicultural
¿Sabías que un curso de asado puede ser mucho más que aprender a cocinar? En San Juan, el chef Mauricio Ballato creó una experiencia única que combina gastronomía, cultura y encuentro. Conocé todos los detalles de esta propuesta que ya tiene fecha para su próxima edición.
¿Quién dijo que un curso de asado es solo para aprender a cocinar? En San Juan, el chef Mauricio Ballato transformó sus clases en un fenómeno que combina gastronomía, cultura y encuentro. Ya no se trata solo de dominar la parrilla, sino de vivir una experiencia que trasciende el plato.
Desde hace cuatro años, Ballato dicta cursos que se renuevan mes a mes y que hoy son mucho más que una clase de cocina. La propuesta, que recorre distintos puntos de la provincia, reúne a personas que no se conocen entre sí para compartir una jornada que va del fuego a la música, pasando por vinos, helados y productos regionales.
¿Qué se hace en el curso?
La jornada arranca a las 10 de la mañana con una introducción teórica. Después, llega el momento de encender el fuego y poner manos a la obra. Los participantes se dividen en parejas, pero con una regla particular: no deben conocerse entre ellos. Así, la experiencia se convierte en una oportunidad para conocer gente nueva mientras se aprende.
“Cualquier persona que esté dispuesta a aprender y a pasarla bien puede ir. Son los dos requisitos fundamentales, lo demás sucede. No es necesario saber de asado”, destacó Ballato en diálogo con Diario de Cuyo.
El chef explicó que al principio el foco estaba puesto en la técnica: cortes, cocción y secretos de la parrilla. Pero con el tiempo, el concepto fue mutando hacia algo más integral.
Una experiencia que va más allá de la parrilla
Cada edición tiene su condimento especial. La sede cambia todos los meses, convirtiendo al curso en una propuesta itinerante que invita a descubrir lugares icónicos y turísticos de San Juan. La carne es la excusa perfecta para sumar otros protagonistas.
“Generalmente contamos con un enólogo para contar un poco sobre la marca que nos acompaña, ya que me gusta aportar ese valor agregado. Hay muchos enólogos con microemprendimientos, otros más grandes, pero sobre todo quiero visibilizar la historia que llevó a que una botella tenga una etiqueta con un producto final, sin ser tan técnicos, ya que no es una cata de vinos”, explicó.
Además, en las últimas ediciones se sumó el maestro heladero local Santiago Nieto, quien elabora helados durante el curso. La demostración busca mostrar cómo una parrilla y una pequeña máquina pueden ser suficientes para preparar un helado en cualquier lugar.
La propuesta también incorpora fusiones de sabores, postres y productos regionales, sumando diferentes marcas de San Juan para ampliar la experiencia gastronómica.
Música y cierre con guitarreada
Cuando el día comienza a llegar a su fin, la cocina deja espacio para la música. Desde hace varios meses, los encuentros cuentan con la presencia de un grupo de folclore sanjuanino que pone el broche final con una guitarreada. Aunque el horario oficial de cierre ronda las 17 horas, la jornada generalmente tiende a extenderse debido al encuentro y la camaradería que se genera entre los asistentes.
Cinco niveles para seguir aprendiendo
El curso que brinda Ballato cuenta con cinco niveles y algunos participantes ya pasaron por todos. Cada edición propone cortes y técnicas diferentes, de acuerdo con el nivel de los asistentes. La dinámica parte de una receta elaborada por el propio chef, a la que luego se incorporan productos regionales. A partir de esa base, los participantes tienen libertad para experimentar y buscar nuevas combinaciones.
“La idea es que, partiendo de una base que les brindo, puedan experimentar e imaginar qué les gustaría sentir en boca”, explicó.
El intercambio entre los participantes también juega un papel importante. Al cocinar distintas versiones de una misma preparación, pueden comparar resultados y descubrir modificaciones que incluso permiten mejorar la receta original.
La diversidad de asistentes es otra de las características que fue adquiriendo la propuesta. Ballato recordó que, cuando comenzó con los cursos, la mayoría de los participantes eran hombres. Con el tiempo, la convocatoria de mujeres creció de manera considerable. También participan padres con sus hijos, personas que jamás hicieron un fuego y estudiantes de carreras gastronómicas que buscan incorporar técnicas de asado que no siempre forman parte de su formación.
Actualmente, los cursos manejan un cupo limitado de 16 personas, aunque el movimiento alrededor de la experiencia alcanza entre 25 y 30 personas.
Próxima edición: fecha, precio y cómo anotarse
La próxima cita será el 22 de agosto, y generalmente se suelen realizar una vez al mes, cuya fecha se comunica en las redes sociales del chef @mauricioballato. El valor es de $120.000 por persona e incluye toda la experiencia, incluyendo los insumos y los alimentos que se van a manipular y cocinar.
Así, entre fuego, cortes de carne, vinos, helados, productos regionales, música y desconocidos que terminan compartiendo una mesa, los cursos buscan demostrar que el asado puede ser mucho más que una comida: puede convertirse en una forma de aprender, crear y encontrarse.
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