Ni nudo ni al cuello: la bufanda se reinventa y ahora se usa así
¿Cansada de los mismos nudos de siempre? La bufanda se reinventa y ahora se lleva de una forma que promete cambiar tu look invernal. Descubrí el secreto que ya conquistó las pasarelas.
La bufanda, ese clásico infaltable del invierno, dejó de ser un simple accesorio para el frío. Según las últimas tendencias que arrasan en las pasarelas internacionales, la nueva forma de usarla es sobre los hombros, como un chal, y no alrededor del cuello como se hacía tradicionalmente.
Este cambio, bautizado como “cozy wool shawl”, ya se vio en las semanas de la moda de Nueva York, Milán y Londres. La prenda ahora se apoya sobre ambos hombros, cubriendo parcialmente el escote y rodeando suavemente la parte trasera del cuello, con los extremos cayendo sobre la espalda o uno de los hombros.
¿Por qué se usa así?
La clave está en abandonar los nudos tradicionales. Al no envolver completamente el cuello, la bufanda crea una silueta más elegante y relajada. Deja de ser solo funcional para convertirse en el centro del outfit, aportando volumen, textura y sofisticación instantánea.
Las expertas en moda coinciden en que esta forma de llevarla estiliza la parte superior del cuerpo, suma un toque minimalista y conecta con otra gran tendencia del invierno 2026: el regreso del protagonismo de los hombros en la silueta femenina.
¿Cómo adaptarla al día a día?
No hace falta gastar una fortuna para sumarse a esta moda. Algunas ideas simples incluyen elegir una bufanda oversized de lana o mohair, cruzarla sobre un hombro, sujetarla con un broche o dejarla caer naturalmente. Queda perfecta con tapados largos, sweaters de cuello alto, vestidos tejidos y jeans clásicos.
Los tonos neutros como gris, negro, manteca o chocolate son los más recomendados para lograr un look sofisticado sin esfuerzo. Así, la bufanda deja de ser un complemento más para convertirse en la prenda estrella de la temporada.