Nicaragua: el Congreso sandinista aprobó una reforma que deja afuera a los opositores de las elecciones
El oficialismo nicaragüense impulsó cambios que parecían una simple enmienda constitucional, pero esconden una exclusión electoral sin precedentes.
El Congreso de Nicaragua, dominado por el sandinismo desde hace casi dos décadas, aprobó este martes una reforma que prohíbe la participación de opositores en las elecciones. La enmienda, además, extiende el mandato presidencial de seis a siete años.
La nueva normativa excluye de los comicios a quienes participen en "actos golpistas, traición a la patria" o soliciten "intervención militar". El presidente del órgano parlamentario, Gustavo Porras, confirmó que las modificaciones fueron "aprobadas de forma unánime" tras la votación general del proyecto.
Quiénes quedan fuera de las elecciones
Daniel Ortega, exguerrillero izquierdista de 80 años, y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, de 75, gobiernan con poder absoluto y un fuerte control sobre la sociedad, especialmente después de las protestas de 2018, cuya represión dejó más de 300 muertos, según la ONU. La pareja presidencial considera esas movilizaciones como un "intento de golpe de Estado" patrocinado por Estados Unidos.
Porras, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), había anticipado que con la enmienda constitucional "no podrán ser candidatos a cargos de elección popular, ni podrán ejercer cargos públicos (...) los golpistas" y "los que hayan incurrido en actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación de Nicaragua".
También quedarán excluidos quienes "viven pidiendo intervención militar" de Estados Unidos, que "aplauden y piden sanciones para todos nosotros", agregó Porras, en referencia a opositores exiliados.
La reforma deberá ser ratificada en la segunda legislatura, que comenzará a inicios de 2027. Ortega asumió el poder en 2007 y desde 2025 cogobierna junto a su esposa. También fue presidente entre 1985 y 1990.