Niños de dos barrios salteños aprendieron a reciclar jugando: qué descubrieron los voluntarios
¿Sabías que los chicos de dos barrios de Salta ya reciclan en sus casas? Conocé qué contaron durante los talleres ambientales de UCASAL.
En pleno Mes del Medio Ambiente, un grupo de voluntarios de UCASAL Sustentable transformó los merenderos de los barrios Juan Manuel de Rosas y Floresta Alta en aulas al aire libre. Con juegos y dinámicas participativas, 52 chicos no solo se divirtieron sino que revelaron hábitos ecológicos que ya aplican en sus casas.
La iniciativa, coordinada por María Laura Gatto D'Andrea, se desarrolló durante varios sábados de junio en espacios que comparten con la Fundación del Alma. La propuesta buscó acercar la educación ambiental a través de actividades lúdicas, pero el resultado superó las expectativas: los más pequeños demostraron tener una conciencia ecológica que sorprendió a los organizadores.
¿Qué contaron los chicos sobre sus hábitos de reciclaje?
Durante los encuentros, los participantes compartieron experiencias que ya forman parte de su día a día. Varios mencionaron que reutilizan botellas plásticas para fabricar vasos o moldes para hielo, una práctica que refleja la incorporación temprana de conductas sustentables. Además, expresaron su preocupación por la acumulación de residuos en las calles de sus barrios, una señal clara de que están atentos a los problemas ambientales de su entorno.
La jornada en el barrio Juan Manuel de Rosas reunió a 35 niños junto a una madre, mientras que en Floresta Alta la convocatoria llegó a 17 asistentes. En total, 52 chicos participaron de las actividades, que incluyeron juegos, dinámicas participativas y reflexiones sobre el uso responsable de los recursos naturales, la reducción de residuos y el reciclaje.
Una propuesta que va más allá de la teoría
Los talleres no se limitaron a transmitir conocimientos. Según explicaron desde UCASAL Sustentable, el objetivo fue fortalecer el compromiso ciudadano desde la infancia, promoviendo la participación activa y el desarrollo de una cultura ambiental basada en el cuidado colectivo. La iniciativa forma parte de las acciones de extensión que impulsa la universidad para vincularse con la comunidad y generar espacios de aprendizaje y compromiso con la "Casa Común".
Los organizadores destacaron especialmente el trabajo de los voluntarios, quienes aportaron tiempo, dedicación y entusiasmo para llevar la educación ambiental a distintos puntos de la ciudad. "Es gratificante ver cómo los chicos se entusiasman y comparten lo que ya saben", señalaron.
Con este tipo de acciones, UCASAL reafirma su apuesta por una formación integral que trasciende las aulas y se traduce en acciones concretas de impacto social y ambiental. La intención es seguir generando ciudadanos comprometidos con el bienestar colectivo y el cuidado del planeta.