Nissan ya no manejará su marca en Argentina: dos grupos locales se quedan con todo
Firmaron los acuerdos definitivos y la marca japonesa deja de operar en el país: quiénes se quedan con la distribución y hasta cuándo hay tiempo para el traspaso.
La automotriz japonesa dejará de operar directamente en el país y le entregará la representación de la marca a Grupo Simpa y Grupo Tagle, que firmaron los acuerdos definitivos para quedarse con la distribución de vehículos, repuestos y accesorios.
La decisión no cayó de sorpresa: ya había sido adelantada en marzo y en abril las partes habían sellado un memorando de entendimiento. Seis meses después, Nissan oficializó el traspaso, que todavía debe cumplir con las condiciones previstas en los contratos y completarse antes de que termine 2026.
Con el nuevo esquema, Simpa y Tagle se ocuparán de la gestión de la marca y del desarrollo de su gama de productos en el mercado argentino. La operación, una vez cerrada, pasará a formar parte de Nissan Importers Business Unit (NIBU), la división de la compañía en América Latina que administra más de 30 mercados donde opera mediante importadores.
“La firma de estos acuerdos marca un paso importante en la evolución de nuestro negocio en Argentina”, afirmó Ricardo Flammini, presidente de Nissan Argentina.
Nissan no se va del país
Pese al cambio de manos, la marca seguirá vendiendo vehículos y mantendrá todos sus servicios: posventa, garantías, repuestos, atención al cliente, el Nissan Plan de Ahorro y la red de concesionarios actual.
El movimiento comercial cierra una transformación que Nissan ya había arrancado en su estructura industrial. En octubre de 2025 dejó de producir en la planta de Renault en Santa Isabel, Córdoba, donde desde 2018 fabricaba la pickup Frontier junto a la Renault Alaskan, un proyecto conjunto que había requerido una inversión cercana a los US$600 millones.
Desde 2026, la Frontier para los mercados latinoamericanos se produce en la planta de Aguascalientes, México. La medida forma parte de la reestructuración global de Nissan, que busca bajar costos, achicar su capacidad industrial y concentrar la producción en menos establecimientos.
El nuevo esquema argentino se enmarca en el plan global que la compañía presentó en mayo de 2025 para reducir su estructura y ganar eficiencia. No es la primera vez que aplica una receta similar en la región: en Chile y Perú también dejó de operar con filiales directas y le pasó la distribución al Grupo Astara.