No es el desempleo: la verdadera crisis laboral que esconden los números
¿Sabías que el desempleo bajo oculta una crisis peor? Cada vez más argentinos trabajan, pero en condiciones cada vez más precarias. El dato que el Gobierno no cuenta.
La tasa de desocupación ya no es el espejo del mercado laboral argentino. Un informe privado revela que las crisis ya no expulsan trabajadores, sino que los retienen en empleos cada vez más precarios, mal pagos e inestables. Detrás de un desempleo aparentemente bajo, se oculta un deterioro que crece puertas adentro del propio empleo.
¿Por qué el desempleo dejó de ser confiable?
El estudio, al que accedió este medio, advierte que "los movimientos al interior del mercado de trabajo principalmente reflejan estrategias de refugio frente a la insuficiencia de empleos formales". Esto explica cómo, con más de 24.000 empresas cerradas y 200.000 empleos formales destruidos, la desocupación se mantiene relativamente estable.
La economía sigue absorbiendo fuerza de trabajo, pero mediante un proceso que los especialistas llaman "absorción laboral regresiva". Ya no importa solo cuántos trabajan, sino en qué condiciones lo hacen: crecen las ocupaciones precarias, el cuentapropismo de subsistencia y los empleos sin protección social.
El modelo económico que profundiza la precariedad
El informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA (ODSA-UCA) señala que desde fines de 2023 el crecimiento se concentró en minería, hidrocarburos, finanzas y servicios empresariales, sectores que demandan poca mano de obra. Mientras tanto, la industria, la construcción y el comercio —históricamente intensivos en empleo— perdieron dinamismo.
"La actividad económica comenzó a recuperarse mientras el empleo registrado continuó cayendo", alerta la UCA. El resultado es una paradoja: crecimiento sin empleo formal, y una estructura laboral cada vez más fragmentada.
¿Qué tipos de trabajo genera la economía hoy?
Quienes pierden un empleo registrado no siempre engrosan las filas del desempleo. Muchos encuentran refugio en changas, plataformas digitales o trabajos por cuenta propia, pero en condiciones más precarias y con menores ingresos. Así, el deterioro laboral se invisibiliza detrás de una baja tasa de desocupación que el Gobierno de Javier Milei exhibe como éxito.
Para los investigadores, "el problema no es solamente el bajo crecimiento económico, sino la dificultad para transformar ese crecimiento en empleo productivo y protegido". La pregunta que surge es: ¿qué tipo de trabajos está generando realmente la economía argentina?