No es la primera vez: la familia de la mujer atropellada en Rawson ya había sufrido una tragedia similar
La madrina de la víctima reveló que ya perdió a su hijo y nieto en un siniestro similar. ¿Logrará la Justicia esta vez dar respuestas?
La madrina de Cintia Johana Ortega reveló que hace once años perdió a su hijo y a su nieto en un siniestro vial similar. Mientras Jorge Gauna sigue detenido como principal sospechoso, la familia teme que la Justicia vuelva a quedar impune.
La investigación por la muerte de Cintia Johana Ortega, atropellada en Rawson el domingo pasado, avanza con Jorge Gauna detenido. Pero en paralelo, salió a la luz un oscuro antecedente que marcó a la familia: en diciembre de 2014, la madrina de Cintia, Ivana Cuello, perdió a su hijo Jonathan Cofré y a su nieto Lautaro, de apenas 4 años, en otro siniestro vial.
¿Qué pasó en 2014?
Según relató Ivana a Canal 13, aquella noche de Navidad, Jonathan había cenado con sus padres y luego salió a buscar a su pareja e hijos. En la madrugada del 25 de diciembre, en la intersección de calle 5 y Lemos, su vehículo fue impactado por una camioneta. La colisión fue violenta: Jonathan y Lautaro quedaron atrapados debajo de uno de los autos y murieron en el lugar.
Para Ivana, ese caso nunca tuvo la respuesta judicial que esperaba. Por eso, tras la muerte de su sobrina, expresó su temor de que la historia se repita: "No quiero que quede impune otra vez", dijo.
El nuevo golpe: cómo ocurrió el atropello
El domingo, cerca de las 5 de la madrugada, Cintia caminaba por el lateral este de la Ruta 40, a la altura de calle General Mosconi, en Rawson, junto a una amiga. Según la UFI Delitos Especiales, un Chevrolet Corsa Classic blanco la embistió desde atrás y el conductor huyó sin auxiliarla.
Jorge Gauna, el sospechoso, se presentó en Tribunales horas después y quedó detenido. Los investigadores creen que intentó ocultar pruebas: habría cambiado el espejo retrovisor derecho del auto, pieza que quedó en la escena y fue clave para identificarlo.
Una vida de lucha
Cintia perdió a su padre a los 9 años y creció en un hogar de escasos recursos. Madre de siete hijos, afrontó sola la crianza con ayuda de familiares. Una de sus hijas, de 11 años, padece hidrocefalia y requiere cuidados permanentes, una tarea que Cintia asumía a diario.
Quienes la conocían la recuerdan como una mujer solidaria, de fuerte fe religiosa y actitud positiva pese a todo. Ahora, su familia espera que la Justicia actúe y que esta tragedia no quede en el olvido como la anterior.