Nocturnidad en Santo Tomé: el pedido clave que evalúan los ediles antes de habilitar un local
En el recinto legislativo, los técnicos de Seguridad e Higiene pusieron sobre la mesa un pedido que podría cambiar cómo se habilitan los locales nocturnos en Santo Tomé. La jueza de Faltas escuchó la propuesta, pero el punto que más debate genera todavía no tiene respuesta.
La discusión por la nueva Ordenanza de Nocturnidad de Santo Tomé sumó un capítulo técnico. En un encuentro realizado este miércoles a las 19 en el recinto legislativo, con la presencia de referentes de Seguridad e Higiene y la jueza de Faltas, se presentaron aportes complementarios para darle mayor claridad y viabilidad a la futura normativa.
Uno de los ejes que más debate genera es la definición de evento especial. La propuesta lo delimita como aquel evento que se realiza en un lugar que no reúne las condiciones para habilitarse como local nocturno permanente. Para esos casos, se busca que la ordenanza especifique los requisitos estructurales mínimos, tomando como base los que ya se exigen a boliches y locales bailables.
Tres definiciones técnicas que faltan
El documento plantea avanzar en tres puntos concretos. El primero es el factor de ocupación: establecer cuántas personas por metro cuadrado se permiten, bajo qué ley o normativa nacional se rige el cálculo y cómo se diferencia el espacio cubierto del no cubierto.
El segundo apunta a las salidas de emergencia: que no solo figuren en los planos, sino que cumplan efectivamente esa función. El tercero propone incorporar, como paso previo a la habilitación, la evaluación del lugar por parte de un técnico en Seguridad e Higiene.
El texto también distingue entre especificaciones generales, comunes a todos los rubros, y especificaciones particulares según el tipo de local.
Adaptar en lugar de crear desde cero
Como propuesta metodológica, se sugiere tomar una legislación nacional de referencia y adaptarla a la realidad del Municipio, en lugar de redactar una normativa desde cero.
La idea, según se desprende del documento, no es apuntar solo a la sanción, sino evaluar e instar a los propietarios a mejorar sus instalaciones y servicios de forma paulatina y progresiva. Para eso se propone un sistema de evaluación por porcentaje de cumplimiento que permita medir avances.
Finalmente, se remarca la necesidad de incluir una instancia formal de escucha a los comerciantes en la etapa de debate del nuevo Código, para que la norma sea aplicable y consensuada.
Los participantes acordaron un nuevo encuentro con los ediles para compartir lo que desde Seguridad e Higiene continúen debatiendo en su ámbito y así poder avanzar.