Nueva medida de fuerza en la UNR: 48 horas de paro y un reclamo que no cede
Los docentes de la UNR paran 48 horas por salarios y presupuesto. ¿Qué reclaman y qué respuesta esperan del gobierno? Los detalles de una medida que promete tensión.
Los docentes de la Universidad Nacional de Rosario vuelven a paralizar sus actividades por dos días, en un contexto de tensión creciente por el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario. La medida, confirmada por el gremio Coad, se realizará el jueves 27 y el viernes 28 de agosto.
Según el comunicado oficial, la huelga responde a la falta de respuestas del gobierno nacional frente a los reclamos salariales y presupuestarios. "Los docentes damos continuidad a nuestro plan de lucha coordinado entre distintas asociaciones de base del país, la federación Conadu y los nodocentes", expresaron desde la organización gremial.
¿Cuáles son los motivos del paro?
El gremio denuncia que el gobierno adeuda un 34% de aumento salarial al sector, además de una deuda acumulada que equivaldría a 4,5 salarios por docente. "A más de 300 días del incumplimiento, exigimos al gobierno de Milei que aplique la ley de financiamiento universitario", señalaron en el texto.
Pero el reclamo no se limita a lo salarial. Desde la Coad también remarcaron la necesidad urgente de un incremento en el presupuesto destinado a las universidades, para poder recomponer las becas estudiantiles, el mantenimiento de los edificios y otras necesidades básicas de funcionamiento.
"El desfinanciamiento a la investigación científica es crítico, debilita nuestra soberanía como nación y pone en peligro los puestos de trabajo de miles de compañeros", completaron desde el sindicato.
Un conflicto que se extiende
La medida de fuerza se enmarca en una disputa más amplia que involucra a la Confederación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) y que ya lleva meses. El origen del conflicto está en la ley de financiamiento universitario, que fue ratificada por el Congreso luego de un veto presidencial, pero que el Poder Ejecutivo continúa sin implementar en su totalidad.
A pesar de que existen fallos judiciales que ordenan el cumplimiento de la norma, las casas de estudio no reciben las transferencias presupuestarias previstas. Esta situación impacta directamente en el funcionamiento diario de las instituciones públicas, en los sueldos del personal académico y en los programas de becas para estudiantes.