Nueva pericia en el caso Schwab: Hallan rastros de otras tres personas en el ataque mortal
Un estudio de ADN cambió todo lo que se creía saber. ¿Realmente actuó solo el principal sospechoso? Los detalles forenses que reabren el caso y apuntan a nuevos responsables.
Un análisis genético de alto impacto cambió el rumbo de la investigación por el asesinato de Valeria Schwab en Comodoro Rivadavia. El estudio forense detectó al menos tres perfiles de ADN adicionales en la escena, lo que descarta la teoría de un único agresor y obliga a reabrir líneas de investigación. La mujer de 38 años fue encontrada sin vida en un barranco tras salir a caminar por un sendero oscuro y desprotegido.
¿Qué reveló el Laboratorio de Genética Forense?
Según información exclusiva a la que accedió este medio de fuentes cercanas al expediente, el Laboratorio de Genética Forense de la Patagonia Norte identificó tres huellas genéticas distintas a las del principal sospechoso, quien se quitó la vida días después del crimen. Estos rastros ahora deben ser cotejados con nuevas muestras de ADN.
La estrategia de la fiscalía busca evitar que la causa se archive prematuramente. Por ello, se ordenó realizar extracciones de material genético a personas que se encontraban en la zona esa noche, incluyendo a varias en situación de calle, para buscar coincidencias con los perfiles hallados.
Profundizan la autopsia y piden preservar el cuerpo
Los investigadores no se detienen ahí. Solicitaron una ampliación de la autopsia con estudios complementarios de tejidos y lesiones. El objetivo es precisar la mecánica de la muerte, ya que un informe preliminar señaló asfixia mecánica, pero se buscan más detalles sobre la secuencia del ataque.
Además, se evalúan indicios compatibles con abuso sexual que fueron señalados en las primeras evaluaciones médicas. Para garantizar futuras pericias, las fuentes indicaron que se pidió preservar el cuerpo de Valeria Schwab bajo resguardo judicial.
La noche del crimen: un sendero sin luz ni control
Valeria Schwab, de 38 años, salió de su casa cerca de las 22:00 del martes 13 de enero para caminar por un sendero de la costanera de Comodoro Rivadavia. Su hermana Jessica relató que era un recorrido habitual para ella, pensado para corredores, pero denunció la total falta de seguridad: “No hay control, no hay patrullaje. Hay un abandono total en ese lugar”.
Esa noche, su pareja, un médico pediatra de otra provincia, viajaba para verla. Al no obtener respuesta a sus mensajes y encontrarla ausente al llegar, alertó a la familia. Una búsqueda desesperada terminó alrededor de las 3:10, cuando su cuerpo fue hallado en un barranco, guiados por el reflejo de una de sus zapatillas.
“Mi hermana estaba muy entrenada, hacía ejercicio y era fuerte. Si hubiese tenido la posibilidad de ver a la persona, se podría haber defendido”, reflexionó su hermana en diálogo con TN. El ataque fue sorpresivo, en la más absoluta oscuridad de un lugar donde, según testimonios, solía juntarse gente.