Nueva prisión preventiva para Fernando Cerimedo en Bolivia: el detalle de los 500 mil dólares secuestrados
El consultor argentino sumó una nueva causa en Bolivia, pero la cifra que declaró como ingreso anual abre más preguntas que respuestas.
La Justicia de Bolivia dictó una nueva prisión preventiva contra Fernando Cerimedo, esta vez por presunto enriquecimiento ilícito, en una causa que se suma a la que ya enfrenta por tentativa de femicidio contra su expareja, la abogada Nadia Beller.
El juez Douglas Borda resolvió, tras una audiencia virtual de unas seis horas, que el consultor argentino permanezca detenido seis meses en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en el altiplano de La Paz. Hasta ahora, Cerimedo estaba alojado en el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra, y no se confirmó si será trasladado a la capital boliviana.
Durante la audiencia, el acusado participó de manera virtual desde su celda y aseguró que no tiene intención de fugarse. "Quiero terminar el proceso porque me arruinaron la vida", dijo, y agregó que está encerrado "por algo que no ocurrió", rechazando la versión del Ministerio Público que lo señala por intentar eludir la justicia.
El hallazgo de los 500 mil dólares
La fiscalía informó que en allanamientos a domicilios vinculados al acusado se secuestraron 500.000 dólares en efectivo, además de moneda boliviana y euros en cantidades no precisadas. Cerimedo, en su descargo, afirmó que sus ingresos anuales alcanzan el millón de dólares, cifra que atribuyó a su trabajo como consultor y estratega de campañas políticas.
La declaración ante la Fiscalía
El consultor volvió a declarar ante la Fiscalía de Bolivia en el marco de las investigaciones que enfrenta mientras permanece detenido con prisión preventiva por 180 días. En el interrogatorio, reconoció que colaboró con la campaña presidencial de Rodrigo Paz, detalló las empresas que posee en la Argentina y Estados Unidos y evitó responder la mayor parte de las preguntas vinculadas con su supuesto rol dentro del Gobierno boliviano.
"Ayudé en consejos de comunicaciones digitales", respondió cuando le preguntaron cuál había sido su función durante la campaña de Rodrigo Paz. También sostuvo que no recuerda quién lo contactó y aseguró que nunca existió un contrato escrito ni recibió financiamiento por ese trabajo.
Además, negó haber desempeñado funciones durante la primera vuelta electoral y reiteró que su participación en la segunda se limitó a brindar asesoramiento en comunicación digital.
En cuanto a sus bienes, dijo ser propietario en la Argentina de una empresa de publicidad con 35 empleados, dos sucursales y una cartera de doce clientes, además de una academia dedicada a cursos de tecnología, una productora audiovisual y otras sociedades que —según declaró— actualmente no tienen actividad.
En contraste, sostuvo que nunca tuvo empresas constituidas en Bolivia, aunque admitió que tenía la intención de instalar allí una consultora de marketing.