Nuevas pruebas en el caso Libra: la tensión que recorre los pasillos de la Casa Rosada
Nuevas pruebas periciales con comunicaciones clave reactivan la causa por la criptomoneda $LIBRA. Dentro del Gobierno, la tensión es palpable: mientras unos minimizan el impacto, otros temen el peor escenario judicial. ¿Lograrán contener la crisis?
El Gobierno intenta contener la tormenta política tras la aparición de nuevas evidencias periciales en la causa por la criptomoneda $LIBRA. Registros de comunicaciones entre el entorno presidencial y el lobista Mauricio Novelli generan una fractura interna sobre cómo manejar lo que algunos califican como “lo peor que les podría pasar”. La investigación, que ya acumula pérdidas para inversores por al menos 100 millones de dólares, tomó un nuevo impulso con datos técnicos que están en poder del fiscal desde enero.
Dentro de la Casa Rosada, las posturas están divididas. Un sector oficial intenta proyectar calma, sosteniendo que el material no modifica la situación judicial del Presidente y que no hay elementos que lo comprometan penalmente. Sin embargo, otros reconocen, a puertas cerradas, que el impacto político y mediático de estas revelaciones ha sido fuerte y difícil de manejar.
La línea de defensa oficial se mantiene inalterada desde febrero de 2025: Javier Milei no tuvo participación alguna en el desarrollo ni en la operatoria financiera del polémico activo digital. Para los funcionarios más allegados, las comunicaciones reveladas no cambian este núcleo argumental.
¿Qué reveló el peritaje del celular?
El nuevo material que sacude al oficialismo proviene de un exhaustivo análisis tecnológico. Expertos de la Dirección de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), dependiente del Ministerio Público Fiscal, realizaron peritajes en los teléfonos del lobista Mauricio Novelli.
Allí se detectaron múltiples contactos con integrantes del círculo íntimo del Presidente durante las horas críticas que rodearon el lanzamiento de $LIBRA, el 14 de febrero de 2025. Este dossier de evidencias digitales llegó a las manos del fiscal federal Eduardo Taiano en el mes de enero.
En los sectores más preocupados del Gobierno, la posibilidad de una citación judicial a Javier y Karina Milei es vista con verdadero pavor. Admiten, en privado, que movilizarán todos los recursos a su alcance para evitar que ese escenario se concrete.
Internas y cambios en Justicia
La reactivación del caso también avivó viejas discusiones sobre la estrategia legal y política. Algunos funcionarios apuntan contra los recientes cambios en el Ministerio de Justicia, liderado ahora por Juan Bautista Mahiques, como el origen de una “pérdida de control” de la situación.
Desde el entorno del consultor Santiago Caputo se extraña la gestión del ex viceministro Sebastián Amerio, de quien se dice que mantenía un mejor vínculo con el Poder Judicial y “cuidaba al Presidente”. La duda que plantean es si Mahiques tendrá la misma disposición.
Esta lectura es rechazada de plano por el espacio político que responde a Karina Milei. Desde allí aseguran que los avances en la causa judicial son independientes de los cambios de caras en la cartera de Justicia.
En paralelo, la atención oficial también está puesta en otros frentes judiciales sensibles. Siguen de cerca los movimientos del juez Ariel Lijo, a cargo de la causa vinculada a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), mientras buscan tender nuevos puentes con la Corte Suprema de Justicia.
Circulan, además, versiones internas que señalan que el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien interviene en el expediente de $LIBRA, habría dejado en claro que no mantendrá comunicación alguna con el ministro Mahiques, marcando una compleja relación entre el Ejecutivo y ese estrado judicial.