Nueve ciudadanos chinos fueron interceptados en la terminal de Posadas por ingreso irregular al país
¿Cómo lograron detectar a los nueve extranjeros? El operativo que desarticuló una red de tráfico de personas en Posadas.
Un operativo conjunto entre la SIDE y Gendarmería Nacional terminó con la detención de una mujer acusada de coordinar el ingreso ilegal de nueve ciudadanos chinos a la Argentina. El hecho ocurrió en la terminal de ómnibus de Posadas, donde los extranjeros fueron descubiertos cuando se disponían a viajar a Rosario.
Según fuentes de primeraedicion.com.ar, los investigadores de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y efectivos del Escuadrón 50 “Posadas” de Gendarmería Nacional llevaban semanas tras la pista de una red de tráfico de personas que operaba en la zona.
¿Cómo fue el operativo?
El procedimiento se realizó durante la tarde del lunes, alrededor de las 18:30, en la terminal de colectivos de la capital misionera. Allí, los agentes interceptaron a un grupo compuesto por siete hombres y dos mujeres de nacionalidad china que no pudieron acreditar su ingreso legal al país.
Los extranjeros tenían como destino la ciudad de Rosario, en Santa Fe, pero su situación migratoria era irregular. De acuerdo a lo informado, la maniobra violaba la Ley 25.871 de Migraciones, que establece los requisitos para el ingreso y permanencia de extranjeros en el territorio nacional.
La detenida: una misionera de 36 años
En el marco del operativo, fue detenida una mujer de 36 años, con domicilio en el barrio San Isidro, en la zona sur de Posadas. Según las autoridades, sería la presunta coordinadora o guía del grupo de ciudadanos chinos.
La sospechosa fue puesta a disposición de la jueza federal de Posadas, María Verónica Skanata, quien ordenó su incomunicación tras la intervención de la Fiscalía. Ahora, deberá enfrentar una indagatoria por su presunta participación en el tráfico de personas.
¿Qué pasará con los ciudadanos chinos?
Los nueve extranjeros tenían ingreso registrado en Brasil, por lo que la embajada de ese país se encargaría de trasladarlos de regreso para su posterior expulsión a China, su país de origen.
En el caso intervino también la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina, que confirmó la ilegalidad del ingreso de los asiáticos al territorio nacional.