Nuevo allanamiento en la Unidad de Detención: buscan dos celulares que la Justicia nunca recibió
¿Qué escondía el Servicio Penitenciario? La Justicia allanó de nuevo la Unidad de Detención y encontró pistas clave que podrían destapar una red de complicidad.
La Justicia volvió a allanar la Unidad de Detención de Tierra del Fuego en busca de dos teléfonos celulares que, pese a haber sido secuestrados, nunca fueron remitidos al tribunal. El operativo se enmarca en la causa por los vejámenes del 9 de mayo contra tres reclusos y refuerza la sospecha de una presunta connivencia entre internos y personal penitenciario.
¿Qué revelaron los análisis de los celulares?
Según el informe de la división Delitos Complejos, que analizó los 20 teléfonos ya incautados, las comunicaciones internas entre penitenciarios dejaron al descubierto que en los días posteriores al hecho se habían secuestrado dos celulares: uno perteneciente al interno Leandro Soto y otro a Cristian Varas, ambos imputados en la causa que involucra a diez reclusos por la brutal golpiza. Sin embargo, solo del teléfono de Varas un oficial dejó constancia administrativa.
La orden compulsiva del Poder Judicial
Ante estos hallazgos, la jueza Cecilia Cataldo y el fiscal Mayor Martín Bramatti, quienes incluso fueron objeto de un intento de recusación, ordenaron un nuevo allanamiento de las instalaciones penitenciarias. El procedimiento fue compulsivo, no una simple orden de presentación, lo que evidencia que el Poder Judicial sospecha fuertemente de la falta de colaboración del Servicio Penitenciario, que ya cuenta con siete de sus integrantes imputados.
¿Qué otros elementos se buscaban?
No es un detalle menor que se buscaran los dos celulares que el Servicio Penitenciario omitió remitir a la Justicia. Pero además, se sumaron dos elementos más que se presume fueron utilizados en la agresión: un destornillador y un palo de escoba astillado. Según la información extraída de los teléfonos, estos elementos habrían sido entregados por un preso a las autoridades penitenciarias, quienes también omitieron girarlos al tribunal.
Resultado del allanamiento
El procedimiento permitió recuperar los dos celulares incautados a los presos y también el destornillador. Sin embargo, no se pudo dar con el palo de escoba. La investigación continúa.