Nuevo ataque con fuego en el macrocentro: la escalada de amenazas que tiene en vilo a un edificio emblemático

Por segunda vez en la semana, un encapuchado atacó un edificio del macrocentro rosarino. ¿Qué decía la nota intimidatoria que dejó y qué conexión tiene este lugar con un peligroso sicario detenido hace poco más de un año?

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Nuevo ataque con fuego en el macrocentro: la escalada de amenazas que tiene en vilo a un edificio emblemático

Un encapuchado intentó prender fuego la entrada de un edificio de alquileres temporarios en pleno centro de Rosario, en lo que fue el segundo ataque intimidatorio en menos de 48 horas. Los hechos, cargados de un mensaje claro contra el narcotráfico, ocurrieron en Laprida 2062, una propiedad con un pasado turbulento que vuelve a ser escenario de violencia.

La noche del miércoles, una vecina fue testigo de un acto que dejó al descubierto la tensión que se vive en la zona. Un joven con el rostro cubierto se acercó a pie al edificio de siete pisos. Su procedimiento fue metódico y rápido: primero arrojó una hoja de papel, luego roció un trapo con un líquido combustible y finalmente le prendió fuego. Las llamas, afortunadamente, solo alcanzaron a chamuscar una casilla de gas antes de que el individuo huyera en dirección a la calle Cerrito.

¿Una advertencia repetida?

Este incidente no fue un hecho aislado, sino la continuación de una clara campaña de intimidación. Solo el martes, el mismo consorcio había sido atacado cuando arrojaron un ladrillo que impactó contra un vidrio de la planta baja. En esa oportunidad, al igual que en la última, los atacantes dejaron un mensaje escrito. La nota, dirigida a un habitante del lugar, era contundente: “Dejá de vender droga”.

La repetición del modus operandi –ataque físico seguido de una nota amenazante– revela una intención de hostigamiento constante y pone en evidencia los conflictos que se desarrollan puertas adentro de este tipo de propiedades.

Un historial que pesa

El edificio de Laprida 2062, construido en la última década, no es nuevo en los registros policiales. Su historia reciente está marcada por episodios de diversa gravedad. Uno de los puntos más oscuros se remonta a fines de diciembre de 2022, cuando en esa dirección fue detenido Fernando “Fey” Cabaña.

Cabaña era un hombre fuertemente requerido por la Fiscalía de Rosario, acusado de estar involucrado en casos de sicariato y de operar en la venta de drogas para una organización criminal. Su captura dentro del edificio añadió un capítulo más a la ya complicada relación de la propiedad con actividades ilícitas.

Los recientes ataques con mensajes explícitos contra la venta de estupefacientes parecen ser un eco de ese pasado, una advertencia dirigida a quienes, presuntamente, continúan con esas prácticas en el lugar. La situación mantiene en alerta a los vecinos y evidencia cómo la violencia vinculada al narcocrimen se filtra y se expresa de manera directa en el corazón de la ciudad.

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