Nuevo giro en Cuba: Un herido del violento enfrentamiento en el mar murió y la cifra de víctimas sube
Un herido del enfrentamiento entre guardafronteras cubanos y una lancha desde Florida no logró superar sus lesiones. ¿Qué revela la investigación sobre el grupo acusado de terrorismo y la cooperación entre ambos países?
Las autoridades cubanas confirmaron un trágico desenlace días después del violento incidente en sus aguas territoriales. Uno de los seis heridos durante el enfrentamiento con guardafronteras falleció a causa de las lesiones, elevando el número total de muertos a cinco. El gobierno insiste en que los tripulantes de la lancha, con matrícula de Florida, tenían “fines terroristas”.
El Ministerio del Interior de Cuba detalló que el hecho ocurrió el 25 de febrero. Una embarcación procedente de los Estados Unidos fue interceptada por sus fuerzas en una operación de vigilancia marítima.
Según la versión oficial difundida en la televisión estatal, a bordo de la lancha viajaban diez personas, todas ellas armadas. La situación escaló rápidamente hasta desembocar en un intercambio de disparos.
¿Qué pasó durante el operativo?
El enfrentamiento armado fue inmediato. Como resultado del tiroteo, cuatro de los tripulantes perdieron la vida en el acto. Los otros seis ocupantes resultaron heridos y fueron capturados, quedando bajo custodia de las autoridades cubanas para su interrogatorio y atención médica.
Desde un primer momento, la fiscalía de la isla atribuyó a los detenidos la comisión de un delito grave. Los acusó formalmente de “terrorismo”, aunque no ha proporcionado, hasta el momento, detalles específicos sobre el plan que supuestamente pretendían ejecutar.
La muerte que cambió el balance
El gobierno cubano emitió un nuevo comunicado para informar de un desarrollo posterior. Uno de los seis heridos que sobrevivieron inicialmente al tiroteo no logró recuperarse.
La nota oficial fue precisa: “en el caso de Roberto Álvarez Ávila, falleció el 4 de marzo como consecuencia de las heridas recibidas”. Su muerte ocurrió varios días después del violento episodio inicial, complicando el panorama.
Con este deceso, la cifra final de víctimas fatales ascendió a cinco. Las investigaciones, según La Habana, continúan su curso de manera activa para determinar todos los aspectos del caso.
Un dato llamativo que destacan las autoridades es la existencia de un canal de diálogo con Estados Unidos. Afirman que hay cooperación entre Washington y La Habana para esclarecer los hechos ocurridos aquel 25 de febrero en aguas territoriales cubanas.