Nuevo giro en la causa del helicóptero caído en Valle Fértil: la maniobra que habría sellado el destino de los 7 ocupantes
¿Qué maniobra desencadenó la tragedia? La Justicia Federal ya tiene una hipótesis que explicaría el fatal desenlace del helicóptero en Valle Fértil.
La Justicia Federal de San Juan ya no camina a ciegas. A casi dos semanas del desplome del helicóptero Bell 412 en las sierras de Valle Fértil, los investigadores manejan una primera hipótesis que reconstruye los instantes previos al impacto fatal que se cobró la vida de siete personas.
Según fuentes ligadas a la causa, el siniestro se habría desencadenado durante una maniobra para cruzar la cadena montañosa con rumbo a la Villa San Agustín. Los primeros peritajes de campo y los testimonios de rescatistas que llegaron a la zona indican que la aeronave impactó primero contra una formación geológica, lo que provocó el desprendimiento de la cola.
¿Qué pasó después del primer golpe?
Ese impacto inicial habría sido letal. Al perder estabilidad y control, el helicóptero chocó contra una segunda formación, iniciando una secuencia de caídas y rodamientos sobre el terreno que terminó en tragedia. La dispersión de los restos refuerza esta teoría: la cola y el rotor de cola aparecieron en un sector, el rotor principal y el motor en otro, y el fuselaje, donde viajaban los tripulantes, en un punto distinto.
El factor meteorológico bajo la lupa
Ahora, la gran incógnita es si el clima fue el detonante. En el Juzgado Federal se analiza que el piloto, Matías Valenzuela, se habría topado con un “techo bajo”, con neblina y nubes bajas en la zona del Parque Ischigualasto. Ante ese panorama, se presume que el piloto intentó encontrar un paso de menor altura, volando a escasos metros del suelo, entre 3 y 5 metros.
Los pesquisas evalúan dos escenarios: que Valenzuela buscara realizar un aterrizaje de emergencia o que simplemente intentara hallar una ventana de visibilidad para continuar su ruta hacia el operativo de capacitación contra incendios forestales en el que participaba junto a funcionarios y brigadistas.
La caja negra, clave para el esclarecimiento
El dispositivo de registro de vuelo ya está en manos de los peritos de la Junta de Seguridad de Transporte (JST). Este aparato, que guarda parámetros técnicos y el comportamiento de la aeronave, permitirá reconstruir con precisión las maniobras. Además, conserva las grabaciones de los micrófonos de casco, que podrían revelar los últimos diálogos entre la tripulación y el clima dentro de la cabina antes del impacto.
Las fuentes consultadas aclararon que, por la lejanía y la accidentada geografía, es poco probable que existiera contacto radial con torres de control, lo que hace aún más valiosa la información de la “caja negra”.
Las víctimas y el contexto del viaje
El accidente ocurrió el 29 de julio, alrededor de las 10.26. La aeronave, operada por la firma cordobesa Jasfly, formaba parte de un convenio entre la Agencia Federal de Emergencias (AFE), la Agencia Nacional de Lucha contra el Fuego y la provincia.
En el siniestro fallecieron el piloto Matías Valenzuela; el subjefe de la Policía de San Juan, Germán Videla; el jefe y subjefe de Bomberos, Rubén Castro y Jorge Carbajal; el director de Protección Civil, Carlos Heredia, y los brigadistas Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta.
Desde la Justicia remarcaron que, pese a la solidez de esta hipótesis inicial, la confirmación oficial dependerá de las pericias finales. Estas determinarán si el desenlace fue producto de un error humano, una falla mecánica o, como todo apunta, una consecuencia directa de las adversas condiciones climáticas.