Nuevo golpe a la justicia: el cuarto juicio por Paulina Lebbos se frena otra vez
Un nuevo obstáculo judicial amenaza con postergar una vez más el juicio por el crimen de Paulina Lebbos. Mientras el padre de la víctima expresa su desesperación, un planteo sobre la prescripción del caso llega hasta la Corte Suprema tucumana. ¿Logrará finalmente la justicia dar una respuesta después de 20 años?
El cuarto juicio por el asesinato de Paulina Lebbos, que debía comenzar el lunes, enfrenta una nueva postergación por dificultades de último momento. Alberto Lebbos, padre de la víctima, reaccionó con un contundente “Todo es un espanto” al conocer que el proceso podría demorarse al menos una semana más. La joven estudiante fue vista por última vez el 26 de febrero de 2006, cuando supuestamente se dirigía a reunirse con César Soto, y su cuerpo apareció el 11 de marzo de ese año a la vera de la ruta a Raco.
¿Qué pasó con la acusación?
El fiscal de Cámara Daniel Marranzino comunicó días atrás que no estaba en condiciones de sostener la acusación en este tramo. Por ello, solicitó que fuera el fiscal Carlos Sale quien asumiera ese rol, amparándose en el antiguo Código Procesal. Sale, quien conduce una fiscalía especializada en homicidios y subroga la oficina de Narcomenudeo del Centro Judicial de Concepción, pidió una prórroga de una semana para analizar en detalle el conjunto de pruebas.
Al cierre de la jornada no se había oficializado la decisión del tribunal, integrado por los magistrados Gustavo Romagnoli, Fabián Fradejas y Luis Morales Lezica. Sin embargo, fuentes judiciales indicaron que sería probable que se conceda ese plazo. Lebbos manifestó confiar plenamente en la capacidad del fiscal Sale para afrontar el proceso.
Un obstáculo legal que podría cambiar todo
A esta demora se suma un planteo de la defensa que podría incidir en el inicio mismo del juicio. Patricio Char, defensor de Sergio Kaleñuk, sostiene que la acción penal contra su asistido está extinguida por prescripción. Argumenta que el delito de encubrimiento agravado que se le atribuye prevé una pena máxima inferior a seis años.
Según sus presentaciones, entre la fecha del hecho imputado y la primera citación a indagatoria transcurrieron exactamente 14 años y 364 días, plazo que superaría los límites legales. Este planteo contó con el aval del Ministerio Público Fiscal, pero la Cámara lo rechazó mediante un fallo dividido.
La defensa interpuso un recurso de casación y, tras ser desestimado, acudió en queja ante la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. La fiscal Marta Jerez firmó recientemente una resolución para que el máximo tribunal provincial se pronuncie sobre la cuestión. La decisión de la Corte será determinante: si admite el planteo, podría revisar la interpretación sobre la prescripción; en caso contrario, el debate oral seguiría su curso.
Un largo camino judicial
La investigación por la muerte de Paulina Lebbos lleva dos décadas y ya tuvo tres juicios. En febrero de 2019, los jueces Carlos Caramuti, Dante Ibáñez y Rafael Macoritto absolvieron a Roberto Luis Gómez por el crimen, pero solicitaron que se investigara la posible responsabilidad de César Soto, Sergio Kaleñuk, Esteban Gómez —hermano del absuelto— y Ernesto Atim.
El fiscal Carlos Sale, en base a la evidencia reunida durante el segundo juicio, decidió sostener la acusación únicamente contra Soto y Kaleñuk, descartando imputaciones contra los otros dos señalados. Este cuarto juicio presenta además una particularidad: no habrá acusación privada, ya que Leticia Nieva —quien había reemplazado a Alberto Lebbos en el rol de querellante— renunció a continuar ejerciendo esa función.