Nuevo golpe al plantel: más de 20 cheques sin fondos en Unión por los premios adeudados
¿Qué pasó con los cheques que Unión entregó a sus jugadores? La promesa de pago se convirtió en un nuevo dolor de cabeza. Los detalles que encienden la interna.
El clima en Unión volvió a tensarse. Cuando parecía que la victoria ante Aldosivi traía algo de calma, más de 20 cheques entregados a los futbolistas para saldar premios atrasados rebotaron por falta de fondos, reavivando el conflicto económico en la previa al duelo con Sarmiento.
¿Qué pasó con los cheques?
En su momento, la dirigencia encabezada por Luis Spahn entregó a los jugadores cheques como compromiso de pago por los premios adeudados. Sin embargo, al momento de cobrarlos, fueron rechazados por insuficiencia de fondos, lo que generó un fuerte malestar en el plantel.
La noticia cayó como un baldazo de agua fría en el vestuario tatengue, que ya venía reclamando por la deuda. La promesa de saldar lo adeudado se convirtió en una nueva piedra en el camino.
¿Cuál es la explicación de la dirigencia?
Desde la cúpula de Unión sostienen que la falta de dinero se debe al incumplimiento de otros clubes que deben abonar por jugadores transferidos. El caso más concreto es el de Racing, que aún no pagó por Juan Ignacio Nardoni, una de las ventas más importantes del Tate.
Pero esa justificación no convence del todo. Es que recientemente el club recibió ingresos por varias transferencias: Mateo Del Blanco fue vendido y se cobró la totalidad del pase, Rafael Profini también fue traspasado y se percibió la primera cuota, y Valentín Fascendini fue transferido a Talleres.
Es decir, en los últimos meses entró una suma considerable de dinero, aunque parte de ella se destinó a levantar las inhibiciones que pesaban sobre la institución. Aun así, los cheques sin fondos encendieron las alarmas y el malestar crece.
¿Cómo sigue la situación?
El plantel espera una solución rápida, mientras el equipo se prepara para enfrentar a Sarmiento. La interna económica vuelve a ser el foco de atención y los jugadores no ocultan su preocupación. La dirigencia deberá buscar alternativas para cumplir con lo prometido y evitar que el conflicto escale.
El tiempo corre y la paciencia se agota. Unión necesita respuestas, y pronto.