Nuevo paro universitario de 48 horas: ¿qué pasa con la Ley de Financiamiento?
El paro universitario de 48 horas sacude a todas las facultades del país. Los docentes denuncian una pérdida salarial del 33% y exigen que se cumpla la Ley de Financiamiento. ¿Qué pasará con las clases?
Este jueves y viernes, las universidades de todo el país se paralizan. Los docentes nucleados en la CONADU exigen que el Gobierno cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario, una norma que sigue sin aplicarse en su totalidad y que tiene en vilo a la educación pública.
La medida de fuerza, convocada por la Confederación Nacional de Docentes Universitarios, alcanza a todas las casas de altos estudios del territorio nacional. En Catamarca, la UNCA se suma al reclamo que busca destrabar una situación que ya lleva meses de conflicto.
¿Qué se reclama con este paro?
El eje del conflicto es la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, que fue vetada por el Poder Ejecutivo pero luego ratificada por el Congreso. A comienzos de agosto, la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal confirmó una medida cautelar que obliga al Gobierno a cumplir con la normativa.
Sin embargo, las autoridades universitarias aseguran que las transferencias presupuestarias previstas aún no se concretaron. Esto afecta directamente los gastos de funcionamiento de las facultades, los salarios docentes y las becas estudiantiles.
La pérdida salarial que preocupa a los docentes
El principal punto de tensión está en los sueldos. Los gremios denuncian que los aumentos otorgados en los últimos meses quedaron por debajo de la inflación y que fueron decididos de manera unilateral, sin paritarias.
Desde diciembre de 2023, los docentes universitarios acumulan una pérdida del poder adquisitivo cercana al 33%. Es decir, un tercio de su salario real se evaporó en menos de tres años.
Con este nuevo paro, los gremios buscan reinstalar en la agenda pública la crítica situación presupuestaria y presionar al Gobierno de Javier Milei para que avance con el cumplimiento de la ley. La semana pasada, una protesta similar se extendió durante siete días consecutivos.
Mientras tanto, los estudiantes y las familias siguen de cerca una pulseada que define el futuro de la educación pública en el país.