Nuevo plan de desendeudamiento: ¿qué propone el proyecto que reactiva los créditos para jubilados y trabajadores?
¿Pensabas que los créditos de Anses habían vuelto? Un proyecto en el Congreso propone canjear deudas por préstamos regulados de hasta $1,5 millones. Conocé quiénes podrían acceder y cómo funcionaría.
Un proyecto que impulsan diputados en el Congreso busca reactivar una herramienta de crédito para que jubilados y trabajadores puedan canjear sus deudas por préstamos regulados, utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). La iniciativa, que contempla montos de hasta $1,5 millones por beneficiario, todavía debe ser debatida y aprobada en el Poder Legislativo.
¿En qué consiste el Programa de Desendeudamiento?
La propuesta, denominada Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas, fue presentada originalmente en enero y volvió a tomar fuerza en agosto. El objetivo es que ciertos sectores puedan reemplazar obligaciones contraídas con tarjetas, fintech, cooperativas, mutuales y comercios por créditos administrados con condiciones reguladas.
Es importante aclarar que no se trata de un regreso inmediato de los créditos. Actualmente no hay inscripciones abiertas ni fechas confirmadas para solicitarlos, ya que la iniciativa debe ser aprobada por el Congreso.
¿Cómo funcionaría el mecanismo?
A diferencia de los antiguos créditos de Anses, donde los fondos se entregaban libremente, en este caso los montos se transferirían directamente al acreedor para cancelar la deuda. El beneficiario debería informar qué obligación quiere reemplazar y Anses giraría el dinero al prestamista original.
El mecanismo se enfocaría principalmente en deudas con proveedores no financieros, como fintech, cooperativas, mutuales y cadenas comerciales, aunque también incluiría tarjetas y otras formas de financiamiento de consumo. El objetivo es que quienes pagan tasas elevadas puedan sustituir esas deudas por préstamos con costos financieros limitados y cuotas ajustadas a sus ingresos.
¿Quiénes podrían acceder?
El grupo de posibles beneficiarios es amplio e incluye:
- Jubilados y pensionados que perciban hasta seis haberes mínimos.
- Trabajadores públicos y privados registrados con ingresos de hasta seis salarios mínimos.
- Titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y de la Asignación por Embarazo.
- Beneficiarios de pensiones no contributivas de hasta seis haberes mínimos.
- Personal de casas particulares.
- Monotributistas inscriptos en las categorías A, B, C y D.
Cada solicitante debería cumplir los requisitos y demostrar que la operación se ajusta al objetivo de refinanciamiento.
¿Cuáles serían los montos y las condiciones?
El límite máximo de préstamo se fijaría en $1.500.000 por beneficiario, con actualización semestral según el Salario Mínimo, Vital y Móvil. Para evitar sobreendeudamiento, las cuotas mensuales no podrían superar el 30% del ingreso neto del beneficiario.
El proyecto contempla el descuento automático de las cuotas sobre haberes o prestaciones, lo que garantizaría el pago pero comprometería parcialmente los ingresos futuros del titular.
En cuanto al costo, el Costo Financiero Total no debería superar la tasa TAMAR más 10 puntos porcentuales, o la tasa mayorista que determine la autoridad monetaria. La idea es que el nuevo crédito resulte más económico que las deudas que busca reemplazar, permitiendo trasladar obligaciones con intereses elevados hacia un esquema regulado.